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El despertar del Dragón (Jaime Casas) romance Capítulo 1841

Jaime tomó el teléfono y vio el video. Mostraba a Josefina atada mientras un hombre con capucha negra la azotaba una y otra vez mientras escupía maldiciones a Jaime.

—Jaime Casas, sé que verás este video. Ni siquiera puedes proteger a tu propia novia. ¿Cómo te atreves a desafiar a la Alianza de Guerreros? Solo mírate a ti mismo. Cualquiera de nosotros puede quitarte la vida con facilidad. Le mostrare al mundo de las artes marciales lo inútil que eres a pesar de tus constantes fanfarronadas. Ni siquiera puedes proteger a tu novia.

El látigo atravesó el cuerpo de Josefina una y otra vez.

Josefina apretó los dientes y soportó el dolor en silencio mientras la ira endurecía su corazón.

Jaime temblaba con rabia al contemplar aquella horrible escena. Apretó los dientes con tanta fuerza que se escucharon sonidos chirriantes.

Una ráfaga de aura asesina surgió dentro del cuerpo de Jaime.

—¡Juro que acabaré con toda la Alianza de Guerreros!

Jaime apretó con tanta fuerza el teléfono que éste se rompió en pedazos, con los ojos enrojecidos por la ira.

La energía que recorría su cuerpo le hacía parecer a punto de caer en la locura. La ira consumía hasta el último de sus raciocinios, y su único deseo en aquel momento era matar a todos los de la Alianza de Guerreros.

El cuerpo de Giovanni se estremeció con violencia al sentir el aura horripilante de Jaime.

Levantándose, Jaime anunció:

—Giovanni, reúne a todos los de la Secta Duval. Quiero acabar con la Alianza de Guerreros.

—Jaime, mañana vamos a desafiar a la Alianza de Guerreros. Hemos lanzado un desafío, así que, si actúas ahora, me temo que el mundo de las artes marciales…

—¡Cállate! ¡Quiero a todos los de Alianza de Guerreros muertos ahora! —gritó Jaime antes de que Giovanni pudiera terminar sus palabras—. Informa a todas las familias del mundo de las artes marciales: la Secta Duval tomará medidas contra aquellos que se atrevan a unirse a la Alianza de Guerreros.

Giovanni movió la cabeza.

—De acuerdo. Me ocuparé de ello ahora.

Cuando Giovanni se marchó, Jaime salió de su habitación, levantó la cabeza y lanzó un rugido gutural.

—Por favor, reconsidere su decisión, señor Casas —le pidió Jesica—. Si se deja llevar por sus emociones en este momento, el plan de la Alianza de Guerreros tendrá éxito.

—Sí, tienes que calmarte. Es obvio que la Alianza de Guerreros publicó este video para provocarte. Si te enojas, vas a perder la cabeza —aconsejó Ramón.

Jesica añadió:

—Te dije que era un espejismo en lugar de tu verdadera novia, ¿no? Si es así, a tu novia no le dieron una paliza de verdad.

Jaime retrajo su aura asesina mientras recitaba para sus adentros el encantamiento calmante.

—Ya lo sé. No perderé la cabeza. —Jaime les hizo un gesto tranquilizador con la cabeza—. Sin embargo, no pararé hasta acabar con la Alianza de Guerreros esta vez.

Jaime no se dirigió a la Alianza de Guerreros para causarles problemas, pero las familias débiles que habían decidido unirse a ellos estaban condenadas.

De la noche a la mañana, la Secta Duval entró en acción y aniquiló a docenas de prestigiosas familias que se habían unido a Alianza de Guerreros.

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