¡Bum!
Tras el fuerte estampido, Jaime retrocedió unos pasos, pero Primo no se movió ni un milímetro.
El público se quedó boquiabierto.
Si Jaime no podía vencer ni a un solo miembro de la Túnica de Plata Negra, era muy poco probable que pudiera derrotar a la Alianza de Guerreros.
Si los siete miembros de Túnica de Plata Negra se unían, Jaime sería molido a palos.
Primo miró a Jaime con un destello de desprecio en los ojos y resopló con frialdad.
—En verdad tienes valor para desafiar a la Alianza de Guerreros. La Secta Duval no es ni de lejos tan poderosa como pareces creer. Sólo yo tengo la capacidad de destituirla en cualquier momento. Si te rindes y vienes conmigo, te dejaré marchar con tu dignidad intacta. Si te niegas a rendirte, entonces no me importará darte una paliza antes de arrastrarte fuera de la arena como a un perro derrotado.
No se contuvo y advirtió a Jaime, ya que su intercambio anterior había aumentado su confianza.
Jaime soltó una leve risita.
—¿Tan seguro estás de derrotarme?
—Esto no tiene nada que ver con la confianza. Tengo la capacidad para hacerlo. Si los siete unimos nuestras manos, te haremos pedazos —declaró Primo. Sus labios se curvaron en una mueca.
Su mirada estaba llena de desdén y una pizca de burla.
—Entonces vengan todos a la vez. Estoy desafiando a la Alianza de Guerreros, así que deberían unirse. Para mí es una pérdida de tiempo matarlos uno a uno —dijo Jaime con frialdad.
Los siete miembros de la Túnica de Plata Negra se quedaron atónitos al escuchar aquello.
Ninguno de ellos había esperado que Jaime tuviera las agallas de pedirles que se le echaran encima todos a la vez.
«¡Qué arrogancia! ¡Ni siquiera nos toma en serio!».
—¡Jaime, mocoso! ¡Ni siquiera sabes cuál es tu sitio! ¡Qué arrogante! —gritó Secundus.
Primo permaneció imperturbable. En su lugar, una sonrisa jugueteó en las comisuras de sus labios mientras hablaba.
—Jaime, deja que te aclare una cosa. Puedo ver a través de tu plan. Esperas que, si te atacamos todos juntos, puedas usar nuestra ventaja numérica en nuestra contra y pintarnos como matones. De esa manera, incluso si pierdes, la Alianza de Guerreros también será criticada por nuestras tácticas deshonrosas. No permitiré que eso suceda. Estoy seguro de que yo solo puedo derrotarte con facilidad.

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