Entrar Via

El despertar del Dragón romance Capítulo 1866

—¡Hmph! Supongo que Jaime te da mucho miedo. ¡Te has vuelto blando de tanto vigilar esta ciudad todos estos años, viejo!

Kenzo estaba lleno de desdén hacia su propio padre, creyendo que éste era un cobarde que se sentía satisfecho sólo con gobernar la pequeña ciudad en la que vivían.

—¡Dilo otra vez, mocoso!

Alain levantó una mano para golpear a su hijo, haciéndolo huir despavorido.

—¡Nunca te lo perdonaré, Jaime Casas! —se juró éste de todos modos.

Exasperado por su propio hijo, Alain jadeaba mientras su rostro palidecía. A pesar de ser el alcalde de Ciudad del Norte, nunca pudo controlar a su hijo.

De vuelta en el reino secreto de la Secta Demoniaca, Jaime y Forero habían llegado sigilosamente hasta la frontera y ahora se encontraban justo delante de la dimensión del caos.

Nadie se había interpuesto en su camino durante el viaje, ni nadie los vigilaba.

Después de todo, este reino secreto pertenecía a la Secta Demoniaca, así que no había problemas de seguridad.

En cuanto se acercaron a la dimensión del caos, la intención asesina les dificultó el avance.

No podían ver nada ante ellos por mucho que lo intentaran. Era como si hubieran quedado atrapados en una tormenta de arena.

Los dos intentaron resistirse a la intención asesina y avanzar, pero una fuerza invisible los retuvo. Era prácticamente imposible avanzar.

—¿Es éste el fin del reino?

Jaime extendió el brazo, pero fue empujado hacia atrás por la fuerza invisible.

—La dimensión del caos no es sólo un vacío. ¿Por qué no podemos atravesarla? —preguntó Forero desconcertado mientras seguía intentando ver hacia delante.

—Probaré a usar mi sentido espiritual —propuso Jaime antes de desatar la habilidad.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El despertar del Dragón