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El despertar del Dragón romance Capítulo 1929

—No destruyas mi salón. Te estaré esperando fuera.

Patricio se llevó las manos a la espalda y salió con calma. Sus ayudantes de confianza fueron rápido tras él.

—¿Pero qué car*jo...? Es tan arrogante, ¿eh? Deja que le dé una lección —gruñó Vladimir.

Era incapaz de contener su ira ante la arrogancia de Patricio.

—Vladimir, cálmate. Deja que me encargue yo. —Le aseguró Jaime con una sonrisa.

Con la Espada Matadragones, Jaime no tenía por qué temer a nadie, ni siquiera a un Gran Marqués de las Artes Marciales.

Mientras todos salían de la sala, Forero no pudo evitar echar una mirada furtiva a Jesica. Quería ofrecerle unas palabras de consuelo, pero no tenía ni idea de qué decirle.

Al llegar al patio, Jaime y Patricio se colocaron uno frente al otro.

Patricio levantó poco a poco el brazo y liberó una poderosa aura.

¡Bum!

Poderosas ráfagas de energía emanaron de él y se dirigieron hacia Jaime como un tsunami.

Apareció de pronto un inesperado e intenso tornado, cuyos poderosos vientos sacudieron el reino secreto y lo estremecieron hasta la médula.

Las baldosas del suelo se resquebrajaron y las casas temblaron. Parecía que el reino secreto iba a desmoronarse en cualquier momento.

Sintiendo el aterrador poder, todos huyeron de la escena y los observaron en silencio.

—Ciertamente, un Gran Marqués de las Artes Marciales es fuerte.

Jaime asimiló el poder destructivo mientras fruncía las cejas.

«Jaime, te equivocas si crees que este es el alcance del poder de un Gran Marqués de las Artes Marciales. Este es un reino secreto con sus propias leyes, y yo soy el legislador aquí».

Una corriente interminable de energía invisible surgió de la dimensión del caos que rodeaba a Jaime y lo presionó. Sintió como si una fuerza interminable y poderosa lo oprimiera.

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