Entrar Via

El despertar del Dragón (Jaime Casas) romance Capítulo 2038

Los otros santuarios empezaron a presionar a Romario. Aunque la familia Gayoso era grande y tenía una alta posición social en Xenón, a Romario le resultaba difícil soportar la presión ejercida por unos pocos santuarios.

—Maestro, la construcción de nuestro santuario se ha visto obstaculizada. Además, montones de nuestros seguidores han sido engañados para rezar en otros santuarios.

Como un niño que ha hecho algo mal, Romario informó a Jaime de las últimas novedades con la cabeza gacha.

En un principio, Jaime había planeado regresar a Cananea. Después de todo, Arlo ya estaba muerto. Ya nadie le causaría problemas en Cananea.

Además, había erradicado el Santuario de las Mil Grullas y estaba siendo venerado como una deidad. Sin embargo, viendo la situación actual, decidió quedarse en Ciudad de Jade un tiempo más.

Jaime pensó que era mucho más rápido y fácil mejorar sus rangos absorbiendo los poderes de Toyotomi que a través del cultivo.

Como los que drenaba eran Jetroinianos, no sentía ninguna culpa por sus acciones.

—Romario, ¿cuántos santuarios hay en Ciudad de Jade? —preguntó Jaime impasible.

Aturdido por la pregunta, Romario se recompuso rápido antes de responder:

—Hay cuatro santuarios en Ciudad de Jade, Maestro. Aparte del Santuario de las Mil Grullas que destruyó, también están el Santuario de Zenko, el Santuario de Zenden y el Santuario de Seida. Las deidades veneradas por los tres santuarios son todas Dioses de las Artes Marciales de hace siglos…

Romario miró a Jaime en silencio mientras esperaba su orden. Sabía que Jaime no le pediría esos detalles sin motivo.

—Jaime, ¿estás pensando en erradicar también los otros santuarios?

Forero se había dado cuenta de la intención de Jaime.

Jaime asintió.

—Así es. Quiero que Ciudad de Jade reverencie a una sola deidad, y esa soy yo.

Además de que los jetroinianos lo venerasen, Jaime quería principalmente devorar los poderes de las otras deidades.

Si absorbía todos los poderes de las otras tres deidades, lo más probable era que su habilidad ascendiera al siguiente nivel.

—Maestro, tal vez atraerá la atención de los altos mandos y causará un alboroto si erradica los otros tres santuarios. —Señaló Romario.

El Monte Shuumei de Ciudad de Jade era famoso por su empinada pista de carreras. Cada año, montones de entusiastas de las carreras subían y bajaban sus coches por los sinuosos senderos de la montaña.

Un pequeño santuario se asentaba en la cima del Monte Shuumei.

Era uno de los Cuatro Grandes Santuarios de Ciudad de Jade, el Santuario Zenko.

La deidad venerada en el santuario era Chika Zenko, un Dios de las Artes Marciales. Sin embargo, en la plaza del Santuario Zenko no se veía ni un solo fiel, sólo cientos de samuráis en formación de combate.

Dentro del santuario, Sugimoto Zenko, el presidente del Santuario Zenko, estaba sentado en silencio con los ojos cerrados, como si estuviera esperando algo.

A su alrededor había diez magos jetroinianos de renombre.

Como descendiente de la séptima generación del Dios de las Artes Marciales, Chika, Sugimoto siempre había residido en el santuario para salvaguardar la estatua de su antepasado.

La erradicación del Santuario de las Mil Grullas hizo saltar las alarmas en la cabeza de Sugimoto. A través de la adivinación, sintió que algo grande golpearía el santuario ese día. Por ello, había reunido todas las fuerzas que poseía el santuario.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El despertar del Dragón (Jaime Casas)