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El despertar del Dragón (Jaime Casas) romance Capítulo 2073

No podía irse con las manos vacías, así que tomó la Calabaza Dorada de Clan Artesano, considerándola una compensación.

Ni Máximo ni Sixto se atrevieron a pronunciar una sola palabra cuando vieron a Jaime alejarse con la Calabaza Dorada.

Al ver que Jaime había regresado, Forero preguntó ansioso:

—¿Cómo te ha ido? ¿Encontraste el Pergamino Divino?

Jaime negó con la cabeza.

—Parece que aún necesitamos a ese tipo para que nos lleve al reino secreto. Por suerte, evitó que matara a Saulo hace un momento.

—Entonces, ¿qué debemos hacer ahora? —preguntó Forero.

—Volvamos primero. Si queremos hacernos con el Pergamino Divino, tenemos que esperar a que el señor San Miguel salga de su reclusión. Primero haremos que Saulo nos ayude a abrir la entrada al reino secreto. Si eso no funciona, haremos otra visita al Clan Artesano.

Con eso, Jaime agarró a Saulo.

En ese momento, Saulo estaba tan malherido que Jaime sólo pudo levantarlo e irse.

Jaime y Forero regresaron a Ciudad de Jade. Aunque no consiguieron el Pergamino Divino, lograron capturar a Saulo. Aun así, fue un viaje que valió la pena. Además, incluso consiguieron hacerse con la Calabaza Dorada.

Sin embargo, a Jaime no le servía de mucho la Calabaza Dorada debido a su avanzada capacidad.

—Señor Forero, ya que le ha resultado agotador ir al Clan Artesano conmigo, le voy a hacer un regalo —dijo Jaime.

Forero se paralizó por un instante antes de mirar a Jaime con recelo.

—¿Qué estás haciendo? ¿Por qué me haces un regalo de repente? Sabes que sólo me interesan las mujeres…

Jaime se quedó pasmado un segundo. Luego se rio y reprendió:

—¿De qué está hablando? He tomado un objeto mágico del Clan Artesano. No lo necesito, así que se lo regalo.

—¿Qué? ¿Robaste un objeto mágico del Clan Artesano después de destrozar el lugar? —Forero se sorprendió.

Al ver a Jesica, Forero contestó de inmediato:

—Sea lo que sea ese objeto, es claro que no es tan importante como tú. Te he echado mucho de menos estos dos últimos días.

Con eso, Forero se llevó a Jesica.

Jaime se quedó sin habla.

Luego se dirigió a la habitación en la que tenían a Saulo. No pudo evitar sonreír con frialdad cuando vio que Saulo parecía aletargado y se acurrucaba sin fuerza.

—Mátame, Jaime. No tiene sentido retenerme aquí. No puedo abrir la entrada al reino secreto. No soy más que un peón de la Secta de Corazón Maligno. No me dirán el hechizo para abrir la entrada al reino secreto.

Saulo prefería morir antes que vivir con miedo, pues ésa era la peor forma de vivir.

Jaime encendió un cigarrillo y pronunció con calma:

—¿Por qué tienes tantas ganas de morir? Aunque no puedas abrir la entrada al reino secreto, te sigo reteniendo porque quiero ver si la Secta de Corazón Maligno te valora. Dado que has desarrollado un físico especial, creo que la Secta de Corazón Maligno no te tratará como a un peón cualquiera. De lo contrario, ¡no habrías crecido tan rápido!

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