Entrar Via

El despertar del Dragón romance Capítulo 2185

Unas dos horas después, Jaime y Alba llegaron al pie de las montañas Kazillion.

En ese momento, muchos artistas marciales se habían reunido allí, y todos parecían asustados.

Jaime se asombró un poco al ver las caras asustadas de los artistas marciales. No tenía ni idea de lo que había ocurrido para haberles infundido tanto miedo.

—Señor Casas…

En ese momento, alguien llamó a Jaime, que se sobresaltó un poco.

Muy pronto, Jaime vio a un joven que se dirigía hacia él a grandes zancadas.

Al mirarlo más de cerca, reconoció a éste como Vladimir, de la familia Garay del noroeste. Su patrocinador era el Adamantino del reino secreto.

—Vladimir, ¿qué haces aquí? —preguntó Jaime desconcertado.

«El noroeste está a miles de kilómetros de las Montañas Kazillion. Por lo tanto, no es lógico que Vladimir viaje hasta aquí. Incluso si algo extraño estuviera ocurriendo en las Montañas Kazillion, ¡la familia Garay no podría haber recibido la noticia!».

Mirando directo a Jaime, Vladimir suspiró.

—Señor Casas, desde que fracasó la reactivación de la energía espiritual de la isla Encanta, nosotros, las familias representativas del reino secreto, lo hemos estado pasando mal. Ya que la energía espiritual no revivió, esas familias del reino secreto no nos necesitaban, ¡así que nos abandonaron! En el pasado, dependíamos de ellos para obtener recursos. Como ya nadie nos proporcionaba recursos, ¡tuvimos que tomar cartas en el asunto! Las familias representativas han caído en desgracia…

Mientras se lamentaba, José de la familia Danaher, Royler de la familia Gracie y Marcelo de la familia García también se acercaron.

Todos saludaron a Jaime. Antes lo despreciaban, en particular Marcelo, pero ninguno de ellos se atrevió a ir contra Jaime después del incidente de la isla Encanta.

Mirando a los jóvenes que antes eran orgullosos, Jaime se sintió algo emocionado.

Después de todo, desde que el renacimiento de la energía espiritual había fracasado, sus familias habían quedado inutilizadas. Como tales, habían sido abandonados.

—Señor Casas, ¿estos son sus amigos? —preguntó Alba mientras miraba atónita a Vladimir y a los demás.

Por lo que a ella respectaba, aquellos hombres no eran lo suficientemente poderosos como para ser amigos de Jaime.

—Supongo que sí... —Jaime asintió.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El despertar del Dragón