Entrar Via

El despertar del Dragón (Jaime Casas) romance Capítulo 2244

Mientras tanto, en la Secta del Cielo Ardiente, Yona seguía en secreto la reunión entre las nueve sectas del reino oculto.

Le complacía saber que las nueve sectas se encontraban en una situación límite y que el conflicto podía estallar en cualquier momento.

El caos que sobrevendría proporcionaría a la Secta del Cielo Ardiente la oportunidad de resurgir en el mundo sin nadie que los detuviera.

De hecho, podrían dominar todo el reino oculto después.

En medio del regocijo de Yona, regresó el herido Delgado. El aura de este último ya no era la de un Dios de las Artes Marciales de Noveno Nivel Superior.

El hecho de que su fuerza dependiera de la absorción de los poderes de otros lo hacía inestable. Después de ser herido, el caos en su aura provocó una caída en su nivel de cultivo, dejándolo en la etapa inicial del Noveno Nivel.

—¿Qué ha pasado, Delgado? —preguntó Yona con el ceño fruncido al ver a Delgado.

—Señor Gracia, he encontrado las ruinas del Palacio de Narciso y el Fruto de Conexión Espiritual. Es que un joven había llegado a todos los frutos antes que yo —informó Delgado en tono pesaroso.

—¿Qué? —Yona se quedó de piedra—. Eres un Dios de las Artes Marciales de Noveno Nivel que succiona el poder de los demás con tu Cultivo Demoníaco. Sin embargo, ¿no eres rival para este hombre? Dentro de todo el reino oculto, ¿quién más puede darte problemas aparte de los viejos carcamales de la reunión?

A Yona le pareció increíble que alguien que no fueran los líderes de las nueve sectas pudiera golpear a Delgado hasta dejarlo en un estado tan miserable.

—Es un chico llamado Jaime Casas que es un forastero. Una chica de la Secta Luminosa estaba con él en aquel entonces —le explicó Delgado a Yona.

—¿Jaime Casas? —Yona se quedó pensativo antes de recordar al joven que trabajaba en alquimia junto a Isaac.

—¿Puede ser él? Pero aún no es un Dios de las Artes Marciales. Sería imposible que fuera tu rival.

Yona estaba lleno de incredulidad.

—Ese chico se elevó a sí mismo a Dios de las Artes Marciales de Tercer Nivel tragando unos cuantos Frutos de Conexión Espiritual. No hay forma de que pueda derrotarlo ahora. Si no hubiera usado magia de teletransporte, ¡me temo que ya estaría muerto!

Sólo pensar en su batalla con Jaime fue suficiente para que Delgado sintiera un escalofrío.

—Muy bien. Entendido. Ahora deberías descansar un poco.

Yona hizo un gesto con la mano para despedir a Delgado.

Tras la marcha de éste, Yona reunió a sus hombres de inmediato.

Era la primera vez que escuchaba hablar de un forastero que era un Dios de las Artes Marciales de Tercer Nivel capaz de derrotar a un Dios de las Artes Marciales de Noveno Nivel.

Como resultado, Yona quería capturar en persona a Jaime y averiguar qué era lo que hacía a este último tan especial.

—Si este chico resulta ser algo más que un simple mortal, será hora de que me cambie de este viejo caparazón mío.

Mientras Yona escudriñaba su viejo cuerpo, una insidiosa sonrisa apareció en su rostro.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El despertar del Dragón (Jaime Casas)