Entrar Via

El despertar del Dragón (Jaime Casas) romance Capítulo 2388

Había una gran cantidad de intención letal en la cueva, por lo que Jaime se recuperó muy pronto.

Una vez recuperado, abrió los ojos poco a poco y se dio cuenta de que seguía en la plataforma redonda.

En ese momento, Jaime no se atrevió a subir porque no sabía si Winsor y los demás se habían marchado. Por eso se acercó al borde de la plataforma redonda y miró hacia abajo. No había nada más que oscuridad absoluta, así que no podía saber lo profunda que era la cueva.

—¿Podría ser un infierno lo que hay ahí abajo? —A Jaime le picó la curiosidad al contemplar lo que parecía una cueva sin fondo.

Al mismo tiempo, los fantasmas seguían surgiendo constantemente, y resultó que salían del interior de la cueva.

—Hay tantos fantasmas. ¿Qué hay debajo? —Jaime se paseaba de un lado a otro con curiosidad.

Al final, apretó los dientes y saltó de la plataforma redonda a la cueva sin fondo.

En el momento en que saltó de la plataforma redonda, Jaime sintió una intensa oleada de presión que le impedía caer a gran velocidad.

«Algo me sujeta e impide que me hunda».

Jaime no tuvo más remedio que utilizar su campo de elixir para aumentar el peso de su cuerpo. Sólo entonces recuperó su velocidad.

Sin embargo, a medida que Jaime caía en la cueva, la opresiva presión se intensificaba hasta el punto de ser suficiente para aplastar su cuerpo.

Si no fuera por su robusto físico y su Cuerpo de Golem, Jaime ya habría quedado reducido a una masa de carne.

Al cabo de un rato, Jaime se sintió de pronto ingrávido y, en el segundo siguiente, cayó en picado como un meteoro.

En respuesta, Jaime trató de equilibrar su cuerpo. A medida que su velocidad de descenso aumentaba, su entorno se volvía más luminoso.

Jaime levantó entonces la mirada para ver hacia dónde se dirigían los fantasmas. Al levantar la mirada, vio un agujero negro que se arremolinaba en el aire y devoraba a los fantasmas.

—¿Qué? ¿Me he caído por ahí? —Jaime se quedó mirando el agujero negro del cielo y comprendió algo.

«Debo de haber caído por ese agujero negro. Mientras tanto, ¡estos fantasmas se dirigen a las montañas a través del agujero negro! Debe de ser eso. Si no, ¿por qué estos fantasmas flotarían en el cielo y serían devorados por el agujero negro?».

Al ver eso, Jaime blandió la Espada Matadragones en el aire.

«Hay muchos fantasmas en el cielo, así que puedo matar a una docena de un solo golpe. ¡Así aumentará mi Fuerza Definitiva!».

Para sorpresa de Jaime, ocurrió algo extraño. Después de golpear a los fantasmas, la luz emitida por su Espada Matadragones los atravesó sin causarles ningún daño.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El despertar del Dragón (Jaime Casas)