Entrar Via

El despertar del Dragón (Jaime Casas) romance Capítulo 2441

Jaime se quedó helado. La Espada Matadragones lo había acompañado en innumerables batallas, pero esto nunca le había ocurrido.

Nunca esperó que aparecieran grietas en un arma espiritual como la Espada Matadragones.

Conmocionado, Jaime se apresuró a guardar la espada. Le preocupaba que se partiera por la mitad si seguía usándola.

Sin la Espada Matadragones, no había nada que impidiera que las espadas de la deidad infernal golpearan a Jaime.

¡Pum!

Jaime salió volando y dio varias vueltas en el aire antes de estrellarse con fuerza contra el suelo.

Por suerte, Jaime tenía la protección del Cuerpo de Golem, además de su robusto físico.

—¡Jaime!

—¡Jaime!

Josefina y los demás corrieron hacia Jaime y le ayudaron a levantarse.

Al ver sus caras de preocupación, Jaime sonrió sin fuerza.

—Estoy bien. No ha sido suficiente para hacerme daño.

Tras confirmar que Jaime estaba ileso, Josefina y los demás se relajaron.

—¡Hahaha! Jaime, ¿entiendes lo poderosa que es ahora mi Forma del Diablo Infernal? —La voz de Saulo sonó desde la boca de la deidad infernal.

Evidentemente, Saulo estaba muy emocionado por poder vencer a Jaime. Su abatimiento de antes había desaparecido por completo.

Mirando atento al engreído Saulo, Jaime sonrió satisfecho.

—Aunque actives ese físico especial tuyo, seguirás sin ser rival para mí.

A continuación, Jaime sacó Arco Divino.

Como la Espada Matadragones estaba inutilizada mientras tanto, sólo podía usar el arco.

En el momento en que el Arco Divino entró en su punto de mira, la atención de los seis emisarios de túnica púrpura fue atraída hacia él.

¡Swoosh!

En un instante, el silencio se apoderó del lugar. El rostro de la deidad infernal se contorsionó de dolor y, con un fuerte estallido, se redujo a cenizas y se desvaneció sin dejar rastro.

Saulo consiguió separarse de la deidad infernal en el último momento, pero resultó herido por la explosión.

Mientras escupía bocanadas de sangre, su expresión se tornó tormentosa.

Pensó que sería capaz de derrotar a Jaime siempre que activara su Forma del Diablo Infernal, pero aun así fue vencido por éste.

Esto supuso un duro golpe para su orgullo.

—¿Me crees ahora? —La voz de Tacio volvió a sonar en ese momento.

Saulo mantuvo la cabeza baja sin decir palabra. De hecho, aún había una brecha de fuerza entre él y Jaime.

Pronto, un destello de luz pasó volando y Saulo desapareció. Entonces Tacio ordenó a los seis emisarios de túnica púrpura:

—Hagan que Jaime se quede. No dejen que abandone la Secta Búsqueda Divina.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El despertar del Dragón (Jaime Casas)