—¿Ah sí, Señor Salom? ¿Es peligroso aventurarse en las profundidades de la piscina medicinal? —preguntó Violeta con ansiedad y en voz baja.
Gamaliel asintió con altanería.
—Según los registros, cuanto más se profundiza en el estanque medicinal, más concentrada y poderosa se vuelve la energía espiritual. Es difícil de soportar para el cuerpo de una persona normal. Incluso Helius, que una vez se sumergió en la piscina medicinal durante tres horas, no se atrevió a adentrarse en ella. Si el señor Casas en verdad desea sumergirse en ella, me temo que las posibilidades de éxito son escasas.
El rostro de Violeta se tornó sombrío tras escuchar su explicación. Acababa de desarrollar sentimientos por Jaime, pero ahora él estaba a punto de ponerse en una situación tan peligrosa.
—Maestro, tal vez debería volver y echar un vistazo —Abadías estaba dispuesto a volver para comprobar la situación.
—¡Alto ahí! —Exclamó Heru de repente—. ¿Para qué quieres la piscina medicinal? ¿Crees que es el cuarto de baño de tu familia en el que puedes entrar cuando quieras? Ahora que ya salieron, cerraremos la piscina medicinal.
Heru estaba listo para cerrar la piscina medicinal.
—Heru, ¿cómo puedes cerrar la piscina si mi discípulo aún está dentro? —Gamaliel interrogó de inmediato a Heru.
—Han pasado dos horas. Es imposible que Jaime haya aguantado tanto tiempo dentro. Ya podría haber quedado reducido a un charco de sangre —dijo Heru con indiferencia.
—Heru, Helius ha estado una vez tres horas dentro de la piscina. Jaime sólo lleva unas dos horas, ¿y aun así quieres cerrarla? —Gamaliel continuó interrogándolo.
—¿Intentas comparar a Jaime con Helius? —Heru soltó un bufido frío—. ¡Bien! Si tú lo dices, te daré otra hora. Si Jaime sigue sin salir, ¡cerraré la piscina medicinal!
Heru encontró una gran roca donde sentarse y esperó en silencio.
Gamaliel sólo podía rezar para que Jaime saliera pronto, pero sabía que las probabilidades eran escasas.
En ese momento, Jaime seguía flotando con tranquilidad en la zona verde pálido.
El Cuerpo del Golem seguía brillando con una deslumbrante luz dorada.
Jaime abrió los ojos poco a poco antes de sumergirse de nuevo en la piscina.
¡Boom!
«¡He alcanzado el nivel máximo de Manifestador!».
Nunca se había imaginado lograr semejante avance en tan poco tiempo dentro de la piscina medicinal. Había sido difícil para él alcanzar ese nivel.
Sintió que la energía espiritual de su cuerpo se había condensado a un nuevo nivel, y tanto su sentido espiritual como su cuerpo físico se habían vuelto mucho más fuertes.
El corazón de Jaime se hinchó de emoción. Cultivar en esta piscina medicinal era mucho más rápido que en el exterior.
«Parece que quedarme aquí un poco más puede ayudarme a superar el nivel de Manifestador, y alcanzar el Reino de la Fusión Corporal es sólo cuestión de tiempo».
Se sintió satisfecho de su decisión de entrar en la piscina medicinal. Nunca había imaginado que la piscina de la Secta del Caldero Esmeralda pudiera poseer un poder tan inmenso.
En la entrada, el grupo de gente que esperaba a Jaime había escuchado la conmoción en el interior.
—¿Qué es ese ruido? —La multitud dirigió su atención a la piscina.

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