Frey no sabía si el Puño de Luz Sagrado era la técnica definitiva de un demonio, pero el poder desatado por este puñetazo lo llenó de un miedo extremo.
Frey retrocedió rápido y, al hacerlo, emanó de él un aura extraña.
La extraña aura se extendió en todas direcciones, haciendo que el aire del espacio circundante se contrajera rápido.
—¡Llamas Dobles del Infinito! —Frey rugió, y el aire que se contraía rápido explotó con violencia.
Por un momento, el vacío tembló y el entorno de Jaime quedó sumido en la oscuridad.
Frey había llevado a Jaime a otro espacio. Había usado magia de teletransportación.
Jaime vio que el cuerpo de Frey había empezado a arder, pero las llamas eran de dos colores distintos: blanco y negro. Con la frente de Frey como centro, se formaron dos llamas distintas.
Las llamas a ambos lados del cuerpo de Frey temblaron, luego se fusionaron y condensaron.
En el oscuro espacio, un enorme Círculo de Dualidad apareció sobre la cabeza de Jaime. Estaba formado por dos llamas diferentes.
Un poder aterrador e incomparable emanó del Círculo de la Dualidad, envolviendo el cuerpo de Jaime.
Jaime estaba atrapado en la magia del teletransporte y no tenía forma de esquivarla.
Frey rio como maniático al ver sujeto a Jaime.
—Aunque no sé de dónde robaste el fuego demoníaco del Demonio infernal anciano, cuando se trata de usar y entender el fuego demoníaco, aún te queda mucho camino por recorrer. Aunque poseas el fuego demoníaco del Demonio infernal anciano, no serás capaz de usarlo, ¡y mucho menos de derrotarme con él!
La Llama Doble del Infinito era una de las técnicas más formidables de los Demonios infernales, y no había muchos que la dominaran. Frey había pasado por dificultades para comprender un poco el concepto de las Llamas Dobles del Infinito.
Sin embargo, incluso con un conocimiento parcial de la técnica, era más que suficiente para enfrentarse a Jaime, que acababa de alcanzar el Reino de la Fusión Corporal. De hecho, era una exageración.
«¿Se rindió este tipo porque se dio cuenta de que era imposible escapar?».
Frey miró a Jaime con recelo, temeroso de que éste pudiera estar tramando algo.
Pero cuando el Círculo de la Dualidad con llamas bicolores se posó sobre la cabeza de Jaime, éste permaneció inmóvil.
Dejó que las llamas bicolores lo envolvieran.
La figura de Jaime se hizo cada vez más tenue, como si estuviera siendo absorbido por el Círculo de la Dualidad.
Al ver eso, Frey dejó escapar un suspiro de alivio. Sin embargo, justo cuando Frey se disponía a levantar el hechizo, de repente se dio cuenta de que la Llama Doble del Infinito, que antes ardía, se estaba extinguiendo poco a poco.
Jaime se levantó, con la mirada oscurecida y fija en Frey.
Frey se sobresaltó. Vio que las llamas que rodeaban el cuerpo de Jaime se habían vuelto de dos colores: azul pálido y negro azabache.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El despertar del Dragón (Jaime Casas)