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El despertar del Dragón (Jaime Casas) romance Capítulo 3042

Karim pareció igualmente sorprendido por las palabras de Román, ya que los cultivadores del Cuerpo Arcaico habían estado históricamente enfrentados a la Familia Kus.

Entonces, ¿por qué el líder de los cultivadores del Cuerpo Arcaico querría ir a la Residencia Kus?

¿No temía ser encarcelado?

Sin embargo, mientras los demás se perdían en sus confundidos pensamientos, Román se dio la vuelta y comenzó a avanzar en dirección a la Residencia Kus.

Jaime no tuvo más remedio que guiar a Nimbus y al resto tras él.

Boris y los cultivadores errantes siguieron su camino.

Por el camino, aunque Jaime quiso preguntarle a Román por qué se atrevía a dirigirse a la Residencia Kus, nunca llegó a formular su pregunta en voz alta.

Tras casi un día entero de viaje, por fin llegaron a la Residencia Kus.

Marón parecía haber previsto su llegada. Ya los esperaba en la entrada.

Para sorpresa de todos, no sólo el aire entre Marón y Román no era tenso, sino que los dos líderes incluso se sonreían.

Jaime sintió un cosquilleo en el cuero cabelludo al ver aquello.

Algo en su mente le decía que los dos hombres le habían estado engañando todo el tiempo.

—Marón...

Karim se acercó aturdido. Quería preguntarle a su hermano qué estaba pasando y por qué no capturaban al líder de los cultivadores del Cuerpo Arcaico.

Marón agitó la mano y dijo a Román:

—El banquete está listo. Por favor, ven por aquí.

Román condujo a Basilio y al resto de sus hombres al interior de la residencia.

Jaime los siguió y, cuando llegó hasta Marón, le preguntó:

—Señor Marón, ¿qué pasa?

—Señor Casas, se lo explicaremos pronto —dijo Marón con una sonrisa.

—¡Jaime!

Cuando Feenix y Aislin vieron a Jaime, ambas se lanzaron sobre él.

Cuando Violeta vio lo corteses que eran Feenix y Aislin con ella y lo poco hostiles que se mostraban, se sintió culpable.

—Hola —saludó al final.

Cuando Nimbus y Karim observaron la interacción, se llenaron de envidia.

—Señor Casas, el banquete está listo. Vamos —instó Marón.

Si iniciaran una conversación en ese momento, tardarían años en terminarla.

—Claro. —Jaime siguió a Marón hasta el comedor.

—Karim, te dejo a los demás. Acuérdate de cuidarlos bien. Todos los que están aquí en la Residencia Kus son huéspedes nuestros —dijo Marón.

—Entendido —Karim asintió.

Aunque no entendía por qué su hermano era tan cortés con los cultivadores del Cuerpo Arcaico, tenía que obedecer sus palabras. No se atrevía a ir en contra de las órdenes del jefe de la Familia Kus.

Aparte de Quirina, nadie más en la Familia Kus se atrevió a desobedecer a Marón.

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