—Quirina, ¿viniste tras nosotros porque no podías soportar separarte del Maestro? Te dije hace mucho tiempo que vinieras con nosotros. El Maestro es realmente amable. No te dejes engañar por el número de mujeres que tiene. Incluso combinadas, no podemos satisfacerlo. Podrías ayudar a compartir la carga —Feenix habló sin pudor delante de todos, haciendo que Quirina se sintiera totalmente avergonzada.
Al fin y al cabo, esta última seguía siendo una mujer soltera.
Jaime rio exasperado al escuchar el comentario de Feenix.
Violeta y Aislin se sonrojaron y bajaron la cabeza, sabiendo muy bien que no había ni un ápice de falsedad en las palabras de Feenix.
«¡Jaime es demasiado increíble!».
—¡Feenix, cierra la boca y deja de decir tonterías! —Jaime la fulminó con la mirada.
Al presenciar aquella escena, Nimbus, de pie a un lado, sintió deseos de golpearse la cabeza contra la pared, frustrado.
«Yo también soy un hombre, pero ¿por qué no tengo la misma fortuna que Jaime?».
—¡Maldita sea! No puedo creer que sigas coqueteando cuando la muerte está cerca. Aunque hayan llegado tus refuerzos, ¡no cambiará nada! —Faetón estaba lívido al ver a varias mujeres hermosas gravitar voluntariamente hacia Jaime.
—¿No eres un temerario? Este es el extremo norte, ¡el territorio de la Familia Kus! ¿Y aun así tienes la osadía de actuar tan salvajemente aquí? —interrogó con frialdad Quirina a Faetón.
—Ya veo. Así que eres de la Familia Kus. Tal vez has olvidado algo. Este lugar está en el borde del territorio del extremo norte. ¿La influencia de la Familia Kus se extiende a esta zona? Además, aunque estemos en el extremo norte, nosotros, la Alianza del Sello Demoníaco, no tememos a la Familia Kus. ¡Si sabes lo que es mejor para ti, piérdete! De lo contrario, ¡también acabaré contigo! —Incluso después de conocer la identidad de Quirina, Faetón no se inmutó.
«Ya estamos en la frontera del lejano norte, así que no tengo motivos para temer. Además, ¡a nosotros, los de la Alianza del Sello Demoníaco, no nos intimida la Familia Kus! Ni siquiera dudamos en golpear a Karim antes».
—Si estás cortejando a la muerte, te complaceré. Te mostraré el poder de la Familia Kus en el lejano norte —Quirina pronunció con frialdad.
A continuación, agitó las manos y pronto empezó a blandir dos espadas de escarcha.
«¿Dote? Ni siquiera creo que pueda darle una boda en condiciones, así que ¿cómo voy a aceptar una dote tan valiosa?».
Sintiendo la vacilación de Jaime, Quirina bromeó:
—Úsalos sin preocupaciones. Aunque no me quieras, no te pediré que me devuelvas los fragmentos de alma de hielo.
A pesar de su tono burlón, Quirina había expresado eficazmente sus verdaderos sentimientos.
Jaime asintió. Con esos fragmentos de alma de hielo, podía recuperar la mayor parte de su fuerza.
Aunque no necesariamente podría matar a Faetón, escapar sería entonces pan comido.
Cuando Faetón vio que Quirina le daba a Jaime tantos fragmentos de alma de hielo para recuperarse, sus ojos brillaron de codicia.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El despertar del Dragón (Jaime Casas)
Inclusive tirei prints, enviei e o suporte sequer responde....
A partir do capítulo 4000, aparece para desbloquear por 9 moedas, confiram porque estão cobrando 34 moedas por capítulo, absurdo, estão roubando, desconfiei e comecei a contar as moedas....