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El despertar del Dragón (Jaime Casas) romance Capítulo 3215

Como Mia ya lo había dicho, Laila no dijo nada más. Sin embargo, una inquebrantable sensación de inquietud persistía en su interior.

En poco tiempo, Corso fue con su padre, Lorenzo.

—Papá, estoy seguro de que esta vez debe ser el hijo del tío Reno porque he visto la ficha de la familia Santini. Han pasado muchos años sin tener noticias del tío Reno. Esta vez, por fin nos hemos puesto en contacto con él —le dijo Corso a Lorenzo emocionado mientras caminaban.

Del mismo modo, Lorenzo mostraba una expresión de deleite.

—Sí. Si esta vez es en verdad el hijo de tu tío Reno, debemos tratarlo como es debido. Pero aparte de eso, no le menciones las cosas de la familia. Ahora que la familia Santini está en tal situación, no quiero que tu tío Reno y su familia también se vean arrastrados al problema…

—De acuerdo, lo entiendo. No abriré la boca —Corso asintió con la cabeza.

Cuando se apresuró a entrar en el salón con Lorenzo, lo único que vio fue a Mia y Laila comiendo allí.

Atónito, preguntó:

—Mia, Laila, les dije que trajeran a Nimbus. ¿Dónde está?

Laila no se atrevió a pronunciar palabra, limitándose a mirar a Mia.

Mia, por su parte, declaró:

—A primera vista, me di cuenta de que esas pocas personas eran estafadores, Corso. Los condujimos a la matriz de ilusión para que no pudieran deambular por la residencia Santini.

—Has dado en el clavo, papá. El tío Enrique no buscó a Júbilo. En vez de eso, fue al Palacio Behemoth. Por desgracia, estaba muy bien custodiado y no pude colarme. Por lo tanto, no sé de qué habló con el señor del Palacio Behemoth —respondió Corso.

—Oh, bueno, tu tío Enrique es, en efecto, demasiado mezquino y despiadado. Por lo demás, no me importaría darle el puesto de patriarca. Me temo que los días de tu abuelo ya están contados. En lugar de encontrar una forma de curarlo, tu tío Enrique está formando alianzas por todas partes para robarle el puesto de patriarca. Me entristece de verdad —murmuró Lorenzo con un suspiro.

—Si todo lo demás falla, papá, demos el primer paso. De lo contrario, las cosas se complicarán si el tío Enrique se alía de verdad con el Palacio Behemoth contra nosotros —propuso Corso, con un brillo malvado en los ojos.

Sin embargo, Lorenzo le lanzó una mirada glacial y le reprendió:

—¡Tonterías! Ese es tu tío. Aunque pretenda hacerse con el puesto de patriarca y se haya aliado con otras fuerzas, lo cierto es que no ha pasado a la acción. ¿Cómo podríamos dar el primer paso? Somos los únicos que quedamos de la familia Santini. Si lucháramos entre nosotros en ese momento, alguien más se llevaría los beneficios y seríamos el hazmerreír de los demás. Eres un hombre honesto, Corso. Déjame decirte esto. Es mejor que tu tío Enrique se equivoque con nosotros a que nosotros nos equivoquemos con él. No podemos ser manchados por la infamia. ¿Entiendes eso?

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