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El despertar del Dragón (Jaime Casas) romance Capítulo 3324

—No puedo creer que la hija del Señor Judea esté enferma. Estaba muy bien hace un tiempo —exclamó Heraldo con un suspiro.

—¿Conoces al Señor Judea? —preguntó Mirto.

Las cosas les resultarían mucho más fáciles si Heraldo conociera a Atlas, ya que podrían alojarse todos en la residencia de éste durante dos días.

Heraldo negó con la cabeza.

—¡Claro que no! Me lo encontré varias veces en el pasado, eso es todo. Aunque no conozca al alcalde, tengo amigos aquí en Ciudad Salitre, así que no deben preocuparse por nuestro alojamiento —respondió mientras guiaba al grupo hacia el interior de la ciudad.

La residencia del alcalde estaba situada en el centro de la ciudad. Había sido renovada y tenía un aspecto mucho más lujoso que la puerta de la ciudad, algo destartalada.

Al alcalde le gustaba el lujo, así que mandó construir una lujosa mansión en el centro de Ciudad Salitre.

A un lado de la residencia del alcalde había un patio de tamaño medio que, de algún modo, había resistido bastante bien las inclemencias del tiempo.

Heraldo condujo al grupo directamente al patio.

Sin embargo, Jaime frunció un poco el ceño en cuanto entraron en el patio.

«Un momento... ¿Por qué estoy detectando energía celestial aquí? Ya no estamos en el Monte Carmesí, así que ¿cómo podría haber energía celestial aquí? ¡Es débil, pero perceptible!».

—¿Qué pasa, Maestro? —preguntó Feenix.

Jaime negó con la cabeza.

—No es nada.

—¡Los invitados han llegado, Víctor! ¡Ven a recibirlos! —Heraldo gritó en el momento en que entró por la puerta.

Si no lo hubieran sabido, habrían supuesto que entraban en un burdel.

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