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El despertar del Dragón (Jaime Casas) romance Capítulo 3706

—Mi buen señor, el Palacio Lunar descansa en el extremo sur de la Montaña Demonia —comenzó Dilio, su tono cauteloso—. Es una región perpetuamente envuelta en nieve, con temperaturas que descienden a niveles insoportables. Además, el camino que lleva hasta allí serpentea a través de las traicioneras profundidades de la Montaña Demonia, plagado de peligros a cada paso. Aventurarse solo entraña riesgos muchísimo mayores: el caos y el peligro acechan en las profundidades de la montaña. Sin la precaución adecuada, puedes morir antes incluso de llegar al palacio. La zona está plagada de cultivadores errantes, y no es tan segura como aquí.

—Además —continuó Dilio, con tono grave—, teniendo en cuenta que sólo eres un Tribulador de Tercer Nivel, incluso la base de la Montaña Demonia supone un peligro considerable, por no hablar de aventurarse en sus profundidades. Deberías sopesar los riesgos con atención. Francamente, si Moisés no te hubiera traído aquí, no te habría divulgado esta información.

Las cejas de Jaime se fruncieron un poco ante las palabras de Dilio. No esperaba que la región más meridional del Reino Etéreo se pareciera a los gélidos paisajes de las regiones polares del reino mundano. En el reino mundano, tanto el polo sur como el polo norte eran conocidos por su nieve perpetua y sus duras condiciones, en las que la supervivencia era una lucha constante contra temperaturas bajo cero. Sin embargo, la inmensidad del Reino Etéreo superaba con creces la del reino mundano.

Jaime era plenamente consciente de que las profundidades de la Montaña Demonia albergaban a numerosos Cultivadores Demoníacos, lo que la convertía en un territorio excepcionalmente peligroso. Sin embargo, no podía quedarse de brazos cruzados durante días, a la espera de una plaza disponible en una aeronave.

—Dilio, debo ser franco. El señor Jaime Casas ha salvado recientemente la vida de mi hija —intervino Moisés, al notar la expresión preocupada de Jaime Casas—. En vista de su inestimable servicio, por favor, haz los arreglos necesarios para que suba a la aeronave.

Dilio quedó momentáneamente sorprendido por la revelación de Moisés.

—Moisés, ¿tu hija está bien? —preguntó, con evidente asombro en su tono.

—Sí, gracias al señor Jaime Casas —afirmó Moisés con un movimiento de cabeza, ocultando la verdadera identidad de Jaime. Aunque podía optar por no tomar medidas contra Jaime a pesar de la recompensa de la Alianza del Sello Demoníaco, no podía garantizar que otros hicieran lo mismo.

Dilio miró a Jaime con incredulidad, viéndolo claramente bajo una nueva luz.

—Ya que salvaste la vida de la hija de Moisés, haré los arreglos necesarios para ti —declaró Dilio a Jaime—. Una aeronave con destino al Palacio Lunar partirá en breve. Sígueme; yo en persona superviso todas las operaciones de la aeronave al palacio. El viaje a través de las profundidades de la Montaña Demonia es peligroso, con muchos Cultivadores Demoníacos al acecho. Debo garantizar la seguridad de nuestros pasajeros y tripulación.

—Muchas gracias —expresó Jaime su gratitud con seriedad.

Dando un paso adelante, Moisés palmeó el hombro de Dilio.

—Gracias, Dilio. Cuando vuelvas, tómate una copa conmigo en mi casa —le invitó cordialmente.

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