Al poco tiempo, el aura del cuerpo de Ezequiel empezó a dispararse, haciendo retroceder a Fénix.
Fénix canalizó con rapidez la energía interna de su cuerpo, resistiendo con desesperación el aura aterradora de Ezequiel.
Sin embargo, el aura de este aplastó sus defensas y la hizo caer de rodillas.
El repentino giro de los acontecimientos dejó atónitos a todos los presentes.
Tomás, que antes estaba exultante, se puso de repente ansioso.
Jaime frunció el ceño y gritó hacia la arena:
—Fénix, no puedes ganar. Retírate de inmediato.
Cuando Fénix escuchó la voz de Jaime, se levantó con rapidez y corrió hacia el borde de la arena.
—¡Mmh! ¡No te vas a escapar tan fácil!
Ezequiel voló en el aire y aterrizó una feroz patada en la espalda de Fénix, enviándola a volar fuera de la arena como una cometa rota mientras escupía sangre.
Jaime frunció el ceño. Saltó y atrapó a Fénix en el aire e infundió su energía espiritual en el cuerpo de Fénix.
—¡Fénix!
Tomás también se precipitó hacia delante. Cuando vio lo pálido que estaba Fénix y cómo tenía los ojos cerrados, su corazón palpitó con agonía.
Miró con valentía a Ezequiel en la arena, queriendo vengar a Fénix. Sin embargo, sabía que no tendría ninguna oportunidad contra el hombre. Con su fuerza, ni siquiera podría derrotar a los guardaespaldas de la Familia Jaramillo, y mucho menos a Ezequiel.
En ese momento, Tomás juró en secreto que entrenaría duro para poder proteger a su amada en el futuro.
Después de aceptar la energía espiritual de Jaime, la complexión de Fénix mejoró poco a poco, y abrió despacio los ojos.
—Señor Casas, yo...
Fénix se sintió avergonzada incluso al mirar a Jaime.
Juró que derrotaría a Ezequiel, pero acabó siendo derrotada.
Jaime habló con lentitud mientras flotaba en el aire, deslizándose hacia la arena.
—Jaime, ajustaré las cuentas entre tú y la Familia Jaramillo en el futuro. Hoy se trata de la Alianza de Guerreros. Como no eres miembro de la alianza, no tienes derecho a entrar en la arena.
Ese día, Ezequiel solo quería convertirse en el líder de la Alianza de Guerreros, no buscar la venganza de Jaime. Por lo tanto, no quería que este último arruinara su momento.
—Maté a tu hija y a su familia. Aquí estoy ante ti, pero te niegas a luchar contra mí ¿Tienes miedo?
Jaime sonrió.
Todos los asistentes suspiraron al escuchar sus palabras. Pensaron que Jaime debía haber perdido la cabeza para provocar a Ezequiel incluso después de haber visto su abrumadora fuerza.
Para ellos, un joven como Jaime nunca podría dominar a un Gran Maestro de la Energía Interna, por mucho talento que tuviera.
Aunque hubiera entrenado desde que era un feto, sería impresionante que alcanzara la fuerza de un artista marcial de energía interna a su edad.
Josefina apretó los dedos con ansiedad y miró impotente a Jaime. Temía que nadie fuera capaz de salvar a Jaime si acababa en peligro.

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