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El despertar del Dragón romance Capítulo 3854

En la mansión, Jaime tenía los ojos fuertemente cerrados y su ropa ondeaba a su alrededor mientras un aura abrumadora brotaba de él.

De repente, abrió los ojos. Su cuerpo irradiaba una brillante luz dorada, que recordaba a un volcán en erupción, disparándose hacia el cielo.

Todo lo que tocaba la luz dorada quedaba reducido a escombros. Incluso la formación protectora de la mansión desapareció en un instante bajo esta energía salvaje.

Los Marsal, apostados fuera de la mansión, se llenaron de un miedo abrumador. Incapaces de soportar esta aura desenfrenada, huyeron uno tras otro en la distancia.

—¿Qué está pasando aquí?

—¿Absorbió Jaime completamente el legado?

—¿Por qué no ha vuelto aún el tío Leandro?

Los Marsal entraron en pánico y huyeron para salvar sus vidas.

En ese momento, Jaime se vio envuelto en una luz dorada y sus ojos se llenaron de llamas abrasadoras.

La mansión hacía tiempo que había quedado reducida a escombros, y el cuerpo de Jaime levitaba poco a poco.

Los Marsal miraron fijamente a Jaime, con los ojos muy abiertos por la incredulidad. En aquel momento, Jaime parecía tan imponente como un ser divino.

Prum…

¡De repente, innumerables nubes de tribulación del rayo se reunieron en el cielo, seguidas de inmediato por el sonido de un trueno sordo!

Las turbulencias en la dimensión del caos desaparecieron cuando surgieron las nubes de tribulación del rayo.

Cuando un rayo alcanzó a Jaime, unas llamas salvajes envolvieron todo su ser.

—¿Tribulación del rayo? ¿Está… logrando un gran avance?

—Esto es malo. ¡Avisen al tío Leandro y a la Señorita Selma de inmediato!

—¿Por qué este tipo está haciendo su avance aquí?

—¡Esta Tribulación del rayo es demasiado aterradora!

Los Marsal se apresuraron a informar a Leandro y Selma mientras Jaime continuaba levitando en el aire, permaneciendo inmóvil mientras soportaba el bautismo de la tribulación del rayo.

—¡Es aterrador! ¡No me extraña que se atreviera a oponerse a la Señorita Selma!

—La Alianza del Sello Demoníaco sí que tiene previsión al ofrecer una recompensa tan suculenta por la vida de este tipo. Es difícil tratar con él.

Los Marsal observaron atónitos cómo Jaime permanecía completamente inmóvil en medio de la tribulación del rayo.

—Nunca permitiré que tengas éxito, mocoso… —Justo entonces, Leandro emergió y desató un dragón de fuego que cargó directamente hacia Jaime.

Antes de que el dragón de fuego pudiera siquiera tocar a Jaime, cayó otro rayo.

¡Boom!

Este rayo hizo que el dragón de fuego conjurado por Leandro desapareciera en un instante y, al mismo tiempo, su impacto permitió a Jaime avanzar con éxito y convertirse en un Tribulador de Cuarto Nivel.

En ese momento, Jaime se vio envuelto en una luz dorada, mirando con frialdad a Leandro como si éste no fuera más que una insignificante hormiga.

Una vez que las nubes de tribulación del rayo se dispersaron, la turbulencia espaciotemporal reapareció en el cielo.

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