Entrar Via

El despertar del Dragón romance Capítulo 579

Todos los presentes se quedaron boquiabiertos. Analizaron los alrededores, pero no lograron encontrar a ningún interlocutor en la sala. Sin embargo, esas eran las voces de Galileo y Reinaldo.

Servando era el que tenía la expresión más sombría en ese momento. Si la conversación era real, él sería la mayor víctima ya que había comprado ese talismán.

Servando lanzó una mirada de desconcierto a Benito.

—Señor Omega, por favor, sea sincero conmigo. ¿Es este Disco de los Ocho Trigramas realmente un talismán?

El rostro de Benito se llenó de vergüenza mientras fruncía las cejas.

—Señor Contreras, no puedo saber si es un talismán de verdad...

—Eso es imposible. ¿No activaste antes algunas de sus matrices? ¿Por qué no puedes decirlo? —preguntó Servando con incredulidad.

La cara de Benito se puso roja. En ese momento, no tuvo más remedio que confesar:

—Para ser honesto, fue magia mía. No tengo la capacidad de detectar si hay una matriz arcana dentro de este Disco de Ocho Trigramas. En cuanto a si la matriz arcana del Señor Yarritu es real o no, tampoco podría decirlo. Después de todo, hay una gran diferencia entre nuestras habilidades...

Servando se quedó sin palabras al escuchar eso.

—Señor Casas, ¿así que lo notó desde el principio? —le preguntó Samuel a Jaime con una mirada de asombro.

—Ya dije antes que este Disco de los Ocho Trigramas era un trozo de madera inútil. Sin embargo, nadie me creyó.

Jaime sonrió con un toque débil.

La multitud escuchó lo que dijo Jaime y bajó la cabeza avergonzada. Algunos de ellos incluso habían provocado a Jaime antes. Sin embargo, resultó que era el verdadero.

Servando se sintió abrumado por la rabia mientras se llevaba la mano a la cintura. Allí había un interruptor. Si lo pulsaba, podía sacar al instante una espada.

Una vez que Galileo regresara y Servando confirmara que lo que habían escuchado era la verdad, usaría su espada para matar al estafador.

«¿Cómo pude dejar que me humillara delante de todos los ricos de Ciudad de Jade? ¿Cómo voy a sobrevivir en Ciudad de Jade a partir de ahora?».

A esas alturas, Servando temblaba sin cesar. No podía esperar a encontrar un lugar donde descargar su furia.

Pronto, la puerta se abrió. Galileo y Reinaldo entraron con amplias sonrisas en sus rostros. Sin embargo, percibieron que el ambiente había cambiado en cuanto entraron. También se dieron cuenta de que todos los magos se habían ido.

Galileo frunció un tanto el ceño, pero no le dio mucha importancia. Dado que el artículo estaba vendido, quizá pensaron que no tenía sentido quedarse.

—Señor Contreras, ¿cómo va lo del dinero? Por favor, entregue el Disco de los Ocho Trigramas. ¡El Señor Yarritu creará el ensayo de geomancia para usted ahora! —le dijo Galileo a Servando con alegría.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El despertar del Dragón