Entrar Via

El Desquite de una Madre Luchona romance Capítulo 373

Otra vez Álvaro.

El corazón de Rocío dio un vuelco.

Luego le preguntó a Simón:

—Doctor Paredes, ¿por qué de repente vuelves a preguntarme por Álvaro?

—Rocío, ¿puedes decirme la verdad? ¿Me consideras tu amigo? —preguntó Simón desde el otro lado.

—¡Claro que sí! —respondió Rocío sin dudar.

—Si me consideras tu amigo, entonces por favor, sé sincera conmigo. ¿Conocías a Álvaro de antes? ¡Necesito que me digas la verdad!

Estos últimos días, los Zúñiga, acorralados por Samuel, corrían como gallinas sin cabeza de un lado para otro.

Mireya no tenía tiempo de ir a cuidar a Álvaro en terapia intensiva.

Así que la tarea de cuidarlo recayó en Simón.

Para él, era la oportunidad perfecta para investigar si realmente existía alguna conexión entre Rocío y Álvaro.

Álvaro, aún en coma, seguía murmurando fragmentos como «Valeria» o «Zúñiga».

Esa misma tarde, Simón escuchó a Álvaro decir una frase completa: «Valeria, gracias a tus cuidados pudo acompañarme diez años más…».

¿Quién cuidó a Valeria?

¿Sería «ella»?

Simón estaba confundido.

Llamó a Mireya para sondearla.

—Mireya, solo he visto al señor Gómez, ¿pero por qué nunca he visto a su familia, a su esposa?

Mireya, irritada, le contestó:

—¡Simón! ¡Mi familia y yo estamos hasta el cuello de problemas! ¿Crees que tengo tiempo para hablar de eso? ¡Tú solo encárgate de cuidar bien al señor Gómez y ya!

Simón no consiguió sacarle nada.

Sin embargo, tampoco se atrevía a mencionarle a Rocío palabras como «Valeria», «Zúñiga» o «vivió diez años más».

Ya le había preguntado varias veces si conocía a Álvaro de antes, y en el fondo, la balanza de sus sentimientos se inclinaba hacia Rocío.

Capítulo 373 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Desquite de una Madre Luchona