Entrar Via

EL HOMBRE MÁS PELIGROSO DORMÍA A MI LADO romance Capítulo 8

【Jefe, ¿te vas a robar a la novia?】

Julián cargó a su hijo regordete y fingió que era una ametralladora mientras corría hacia el baño: "¡Me voy a robar a la novia!"

Beto, de tres años, se frotó los ojos pensando: *Mi papá ya se volvió loco otra vez*.

Al día siguiente. La boda.

Sofía estaba sentada tranquilamente en la silla de maquillaje, con sus hermosos ojos vacíos mirando al frente sin ver nada.

El maquillador le estaba aplicando los productos de forma apresurada y desganada.

Su teléfono vibró y una voz impaciente sonó del otro lado: "¡Apúrate, maquíllala como sea! Al cabo que ni ve. ¡La verdadera novia está esperando al lado, muévete!"

El maquillador salió a toda prisa, aunque antes de irse no olvidó atar un velo ligero alrededor del rostro de Sofía.

Hoy era el día de la gran boda en Ciudad del Río entre Javier Serrano, el tercer nieto de la familia, y Lucía Quintana, la ex heredera del Grupo Quintana. La celebración tenía lugar en el Hotel Imperial, propiedad del Corporativo Serrano. Era un evento lujoso y espectacular, al nivel de las bodas de la alta sociedad.

Los invitados fueron tomando asiento.

"Quién diría que el joven Javier terminaría casándose con la heredera de los Quintana".

"Aunque estén en bancarrota, un camello flaco sigue siendo más grande que un caballo. Escuché que antes de morir, los padres de la señorita Lucía le abrieron un fideicomiso que le dejó una buena fortuna. El rápido ascenso de la tercera rama de la familia Serrano en estos años también se debe a que se aprovecharon de esta muchacha".

"La señora Lorena Vargas tuvo mucha suerte. Cuidó de la señorita Lucía hace diez años y mira, ¡terminó siendo su nuera!"

"Como no tienen sangre en común, ¿qué tiene de malo que se unan las familias? Pero, ¿no decían que la verdadera novia del joven Javier era otra?"

"¿Otra? ¿Quién?"

Sofía seguía sentada en silencio, tocándose la tela que le cubría los ojos.

Había estado ciega durante tres años y seguía en tratamiento constante con medicina natural, sin saber cuándo se recuperaría. Por eso no tenía más remedio que quedarse en la Mansión Serrano por ahora.

El mundo exterior era demasiado peligroso para ella.

Sin embargo, esa misma mañana, al despertar, había notado una sombra borrosa de luz frente a sus ojos.

Probablemente se debía a las relaciones íntimas de ayer.

Equilibrar las energías del cuerpo ayudaba a expulsar y disipar las toxinas. Especialmente para contrarrestar el veneno del parásito del olvido, resultaba muy efectivo.

La energía vital de Julián era como una medicina para ella. Parecía que iba a tener que hacer eso más seguido.

Capítulo 8 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: EL HOMBRE MÁS PELIGROSO DORMÍA A MI LADO