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EL HOMBRE POR EL QUE LO DEJÉ TODO NUNCA ME AMÓ romance Capítulo 738

Justo en ese momento, se terminó el suero de Vanesa.

Fabio cerró el regulador y dejó entrar al doctor.

Tras examinarla, el médico confirmó que todo estaba en orden, le recomendó comer a sus horas y tratar de no estresarse demasiado.

Poco después, el doctor salió y la sala volvió a quedar en absoluto silencio.

Sin embargo, Fabio no parecía tener intención de seguir hablando con ella.

Se dedicó a recoger los platos de la mesita.

Inesperadamente, Vanesa extendió la mano y le agarró la muñeca.

Él detuvo sus movimientos y la miró en silencio:

—Vanesa, estoy limpiando.

—Fabio, ¿qué tengo que hacer para que el profesor Éxers acepte operar a Paz? —preguntó ella, pronunciando cada palabra con firmeza.

Su tono era serio, y en sus ojos no había ni una pizca de evasión.

Seguía aferrada a su muñeca.

Fabio bajó la mirada hacia ella.

Con sus largos y bien definidos dedos, le sujetó la barbilla.

Su postura imponente y dominante generaba una presión asfixiante.

Y Vanesa no era inmune a ella.

Pero ahora, la sartén por el mango la tenía él.

—Vanesa, ¿no sabes muy bien qué es lo que quiero? —preguntó Fabio en un tono neutro.

Por supuesto que ella lo sabía.

—Además, Paz es solo la hija adoptiva de Clarissa, ¿por qué te pones tan ansiosa por ella? —soltó Fabio, soltándole el rostro, pero con una actitud mucho más incisiva.

Había demasiadas cosas enredadas y confusas.

Pero ahora sentía que, poco a poco, iba desenredando el nudo.

Todo empezaba a volverse más claro.

Solo que esa claridad aún estaba cubierta por una densa neblina de la que no podía escapar del todo.

La pregunta de Fabio hizo que el corazón de Vanesa se acelerara.

Su nerviosismo era evidente.

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