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El Karma romance Capítulo 363

"Esta piedra de ágata es muy hermosa, ¿dónde se puede comprar?" Preguntó Arlet con una expresión tranquila.

"Estas piedras de ágata no están a la venta. Si te gustara, debería regalártelo, pero esta piedra de ágata es bastante especial, por eso no puedo dártela."

Arlet levantó una ceja y fingiendo curiosidad, preguntó: "¿Tiene algún significado especial? No me digas que fue un regalo de tu novia."

"No tengo novia." Erik se apresuró a disipar su terrible suposición y continuó explicándole: "Esto fue tallado especialmente por mi padre para sus cuatro hijos, cada uno con un significado diferente. Los cuatro trozos fueron cortados de la misma piedra."

"Con el material sobrante, ¿tu padre talló otros trozos de ágata para regalar?" Preguntó Arlet sin cambiar su expresión.

Isabel, al escuchar eso, se sintió nerviosa.

"No. Aparte de hacer un juego de joyas para mi madre con esa ágata de fuego, el material sobrante solo alcanzó para cortar los cuatro trozos nuestros, no había material extra para regalarle a nadie más." Después de decir eso, Erik la miró confundido y le preguntó: "¿Por qué te interesa tanto esto?"

"No es nada, solo preguntaba por curiosidad." Respondió Arlet con una sonrisa tranquila y luego indagó: "¿Cómo se llama tu hermana?"

"Lynn." Al pronunciar aquel nombre, el tono de voz de Erik se volvió sombrío, incluso su mirada cambió.

"Lynn… Es un nombre muy bonito." Dijo Arlet en voz baja.

Isabel intervino: "Nunca he conocido a la señorita Sandell, he oído que no está bien de salud."

"Esa persona no es mi hermana." La voz de Erik se volvió aún más fría cuando dijo eso y tanto Isabel como Arlet se quedaron pasmadas.

"Bueno, dejemos este tema. Si quieres comprar ágata, puedo recomendarte a unos expertos, te aseguro que no saldrás perdiendo." Prometió Erik con confianza.

"No, no hace falta." Rechazó Arlet con una sonrisa y después le preguntó: "¿Es muy cansado actuar?" Arlet cambió el tema.

"¿Cuándo le arrancaste tantos cabellos a Erik?" Isabel estaba impresionada.

"Haremos una prueba de ADN y lo sabremos. Isa, no se lo digas a nadie, ¿entiendes?" Dijo Arlet seriamente.

Isabel asintió, prometiéndole: "Tranquila, guardaré el secreto."

Esa noche, Isabel y Arlet regresaron a Valle Oriente.

Mientras tanto, Jesper finalmente descubrió quién fue el proveedor de la piedra ágata de fuego.

"Jefe, lo encontré. Esa persona es... Arlet." Informó Jonathan y al mencionar aquel nombre, él mismo se sintió incrédulo, pues no podía imaginar que la persona que tenía el ágata de fuego fuera Arlet.

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