Evelina solo se sintió humillada, ya que antes, el dinero lo solucionaba todo, pero ese día descubrió que no era así.
Erik era una gran estrella y era rico, pero en los ojos de los verdaderos magnates, eso no era nada, por lo que incluso después de saber que Arlet era la hermana de Erik, Evelina aún optó por resolver el problema con dinero, ya que en su vida, desde pequeña hasta grande, nunca hubo algo que el dinero no pudiera resolver y si no se solucionaba, entonces era porque el dinero no era suficiente.
Evelina dio un paso atrás, sin expresión alguna, y mencionó una cifra: “Cinco millones.”
Al ver que hasta ese momento no se daba cuenta del problema y aún quería usar el dinero para presionar, Erik soltó una carcajada fría y dijo: “Señorita Alcántara, veo que tiene mucha confianza en los activos de su padre.”
“Si cinco millones no son suficientes, pues bien, mi padre acaba de invertir en una gran producción y podría hacer de Erik el protagonista. Creo que mi sinceridad es más que suficiente, espero que ustedes también sepan cuándo detenerse.” Comentó Evelina, mientras que Marcelo y los famosos jueces frente a él no podían dejar de llevarse las manos a la frente, pues aquella joven estaba tan mimada por su familia que había perdido toda noción de la realidad.
La caída de algunas familias comenzaba con la siguiente generación, ya que los herederos gastaban toda la fortuna, mayormente por no saber la magnitud de sus acciones.
Erik se acercó e inclinándose, le susurró al oído: “Vamos a ver si los activos de tu padre pueden salvarse.”
Evelina abrió los ojos de par en par y cuestionó: “¿Me estás amenazando? ¡Una estrella cualquiera como tú está amenazándome!”
Erik ya no le prestó atención, en cambio, ordenó: “Bruno, llama al abogado.”
“Sí, Erik.” Respondió Bruno.
No había necesidad de perder más palabras con ese tipo de personas.
Al escuchar lo del abogado, Evelina curvó sus labios en un gesto de desdén, pues no era la primera vez que se encontraba con alguien difícil de manejar, pensando que podría usar esa táctica y al final no conseguiría nada.
“Bueno, entonces no hay nada más que hablar.” Dijo Evelina, luego se quitó la placa que llevaba puesta y la lanzó al suelo con fuerza antes de irse.
Viendo a Evelina alejarse, Marcelo se giró hacia Marcus y le dijo: “Señor Sandell, no se preocupe. Encontraremos a esa persona y le daremos una explicación, devolviéndole a señorita Arlet la justicia que merece.”
“Ojalá yo fuera la hermana de Erik, así podría disfrutar de su protección.”
“Deja de soñar. Pero, ¿se dieron cuenta? La hermana de Erik es realmente impresionante y genial. La genética de su familia es fuerte.”
El líder de los fans recordó y advirtió a todos los presentes: “Ya había oído que alguien había acosado a su hermana y, en un arranque de ira, Erik se retiró del espectáculo. No cometan el mismo error, exponiendo la identidad de Arlet. Si él se retira otra vez, nosotros somos los que perdemos.”
“No te preocupes, no diremos nada y si alguien lo revela, diremos que no es así.”
“¿Qué tal si formamos un grupo de fans, exclusivamente para proteger a Arlet y evitar que su identidad sea expuesta?”
Esa idea fue inmediatamente aceptada por todos, por lo que se creó el grupo y se organizaron.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Karma