"Ah ya." Arlet respondió con un tono que cortaba el aire, sin decir nada más.
Yolanda, captando la frialdad de la chica se apresuró a explicar: "No me vayas a malinterpretar. La verdad es que no vengo por nada en especial. Solo quería, eh..."
Su voz se apagó, esperando que Arlet preguntara, pero la mujer frente a ella no seguía el guion esperado, fijando su mirada en ella sin decir palabra alguna.
Yolanda se sintió incomodísima y luego dijo: "Vine para agradecerles por salvarme ayer. No tengo el teléfono de Maxi, así que no pude darle las gracias directamente. Por eso, quería pedirte que le entregues este pequeño regalo de mi parte."
Yolanda le extendió a Arlet una caja envuelta como en un regalo. Arlet tomó el objeto, diciendo: "¡En nombre de Maxi te agradezco!"
¡Yolanda quedó atónita! ¡Vaya que Arlet no seguía el guion esperado! ¿Acaso no debería haber rechazado el regalo, dándole la oportunidad de pedirle el número de Maxi para agradecerle personalmente?
"¿Algo más?" Preguntó Arlet.
No sabía cómo seguir. Ese día tenía dos objetivos con su visita. Uno era crear una brecha entre Arlet y Maxi y el otro, obtener el número de Maxi de alguna manera.
"Una amiga me espera."
Al ver que Arlet se iba, Yolanda se desesperó y dijo rápidamente: "¿Podrías darme el número de Maxi?"
"Lo siento, es un número personal. No puedo dártelo sin su permiso." Arlet la rechazó sin rodeos.
"¿Acaso tienes miedo de que te robe a Maxi? Si eso te preocupa, no es necesario." Dijo Yolanda, ansiosa. "Eres bonita y educada, a Maxi le gustas mucho. Deberías tener más confianza en ti misma."

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