Luz tenía muy claro cuál era su objetivo, pensaba hacer un movimiento de "ponerse en una situación desesperada para buscar una salida". Perder su fama y simplemente mantener un perfil bajo para ganarse la simpatía de todos, permitiría que los incidentes pasados se desvanecieran lentamente y, de paso, lanzaría tierra sobre Arlet.
¡Un beneficio doble! Como decía el viejo refrán, mataría dos pájaros de un solo tiro.
Al ver que ella lo tenía claro, Isabel no dijo nada más, después de todo, nunca había visto a alguien tan inteligente como Arlet.
"Mañana es el concierto de Erik, no llegues tarde."
"No lo haré."
Aunque no era fanática de los ídolos, tenía una pequeña curiosidad por Erik, quien era admirado por todos.
"Mañana pasaré por ti a tu casa." Dijo Isabel, emocionada.
"No te hace camino, mejor nos vemos directamente en la entrada del concierto."
Apenas salieron de la escuela, una voz melosa resonó adelante.
"Arlet."
Todos voltearon a mirar hacia Arlet, mientras que Luz corrió un par de pasos hacia adelante, extendiendo la mano para tomar su mochila, pero ella pasó de largo, dejándola con las manos vacías. Jorge y Luna, entre otros, observaron la escena desde no muy lejos.
"Parece que Luz no la está pasando nada bien en la familia Monroy," comentó Elías con un suspiro. "Su hermana es bien dura, así que Luz va a tener días complicados por delante."
Luna notó una mirada de compasión en los ojos de Jorge y frunció el ceño, pues ya había logrado que este se distanciara de Luz, y como no podía permitir que eso se arruinara nuevamente, indagó: "Jorge, definitivamente irás al concierto de Erik mañana, ¿verdad?"
Ella deseaba decirle a todos que era la pianista acompañante de Erik, pero había reglas que lo impedían. Tenía que guardar el secreto, pero quería que Jorge la viera en el escenario.


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