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ÉL ME QUERÍA SUMISA, NO REINA romance Capítulo 214

—¿Quién no se topa con un par de idiotas a lo largo de su vida? Por suerte no perdí nada importante, de lo contrario, el señor Hernández no habría tenido la oportunidad de quedarse con el premio.

Yahir recordó aquella noche caótica y la evidente marca roja en las sábanas a la mañana siguiente. Tragó saliva con pesadez.

—¿Acaso la señorita Valenzuela olvidó que también era mi primera vez?

Felisa se quedó sin palabras.

Al observar los hermosos rasgos del hombre tan cerca de ella, la locura y la pasión de la noche anterior pasaron por su mente, y su corazón volvió a desbocarse sin control.

—Dijo que no se rendiría contigo. ¡Que vendrá a Santa Fe para una batalla larga! Y que esperará a que terminemos para reconquistarte.

Ese discurso tan arrogante y ridículo definitivamente era típico de Alfonso.

Yahir soltó una carcajada llena de sarcasmo. —Lo perdió absolutamente todo. No sé de dónde saca la audacia para creer que volverías a su lado.

—¡Ignóralo! Hay personas que nacen ciegamente seguras de sí mismas y no escarmientan hasta que se estrellan contra la pared.

—Felisa, cuando volvamos a Santa Fe, comprometámonos.

No era una pregunta, era una afirmación.

Anteriormente, él le había mencionado que buscaría el momento adecuado para hablar de su compromiso, pero nunca lo había formalizado en la agenda.

Ella pensaba que vivir juntos un tiempo ayudaría a nutrir la relación, y que el compromiso llegaría de forma natural.

—¿Decidiste comprometerte conmigo porque sus palabras te provocaron y quieres demostrarle quién manda, por mero ego masculino, o porque realmente quieres hacerlo?

—¿De verdad crees que me importa un tipo como él? —Él entrelazó sus dedos con los de ella, apretando su agarre—. Obviamente, es porque lo deseo. Por eso quiero que formalicemos nuestro compromiso cuanto antes.

Él temía, genuinamente, que los lloriqueos y ruegos de Alfonso la hicieran ablandarse y que la engañara de nuevo.

¡Si eso pasara, él se volvería loco!

Felisa esbozó una sonrisa dulce. —Está bien. Cuando regresemos, le daré la noticia a mi papá.

Una relación verdadera no se trata del tiempo que pasen juntos, sino de la sinceridad, la conexión entre dos almas y la comprensión mutua.

¡Ella sentía que Yahir era el hombre que el destino le había preparado!

Mateo la fulminó con la mirada, advirtiéndole: —Estás imaginando cosas. Solo con ver su ropa y su elegancia se nota que no son personas comunes. Más te vale empezar a mantener un perfil bajo cuando salgas.

—Si los Calderón filtran mi video a internet, mi prestigio se irá al suelo... —sollozó Martina con los ojos rojos—. ¡Nadie más volverá a buscarme para una consulta!

Justo en ese momento, un video donde Martina hablaba frente a la cámara comenzó a circular por todo el internet en Santa Fe.

En el video, confesaba públicamente que jamás había curado a doña Serna y que los rumores que la tildaban de "médica milagrosa" eran falsos.

La publicación desató un caos masivo. Miles de internautas se unieron para atacarla en los comentarios.

«Resultó ser una estafadora de principio a fin, y todavía tenía el descaro de posar como una experta. Qué asco.»

«Con razón la familia Serna nunca dijo nada. No era que estuvieran de acuerdo, es que les daba flojera lidiar con una payasa.»

«La idolatraban tanto antes... ¿No será que los Valenzuela contrataron actores para hacerse publicidad?»

«Dicen que esta vez fue a Puerto Real para tratar al patriarca de la familia Calderón, seguro la descubrieron y por eso la obligaron a grabar este video...»

«¡Fue a pasar vergüenza hasta Puerto Real, es la deshonra de toda la comunidad médica!»

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