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ÉL ME QUERÍA SUMISA, NO REINA romance Capítulo 29

"Lo recuerdo".

Rodrigo asintió. "En ese momento no se sabía si estabas vivo o muerto. Tu abuelo movió cielo y tierra buscándote, y no encontraron ni rastro tuyo. Todos pensamos que habías muerto, pero un mes después regresaste intacto".

La familia Vega y la familia Hernández eran cercanas desde hace generaciones. Él y Enzo se conocían desde niños, por lo que recordaba aquel incidente a la perfección.

"¿Me estás diciendo que la chica que te salvó y te cuidó fue Felisa Valenzuela?".

Enzo asintió, su mirada se volvió profunda. "Así es. Hace años, su padre la envió a San Cristóbal a vivir con su abuelo materno por un tiempo".

A los treinta y cinco años, el abuelo de Felisa, Gregorio Valenzuela, enfermó gravemente y apenas logró sobrevivir. Desde entonces, se obsesionó con la medicina natural. Al ver a su hijo casado, le entregó las riendas de la empresa y se dedicó a estudiar medicina bajo la tutela del curandero que le salvó la vida.

Se instaló definitivamente en Monte Serena, cerca de San Cristóbal.

Aquel año, el conductor de Enzo intentó llevarlo a la casa de su abuelo, pero fueron emboscados y acorralados en Monte Serena. El conductor distrajo a los sicarios para darle tiempo a escapar.

Sus atacantes estaban armados y mataron a su chófer. Antes de que él pudiera esconderse, cayó por un precipicio durante la huida.

Por coincidencia, Gregorio Valenzuela y Felisa, que entonces tenía seis años, estaban buscando hierbas medicinales, y lo encontraron ensangrentado y se lo llevaron.

Despertó siete días después. Al abrir los ojos, se topó con una mirada oscura y brillante, la de una niña pequeña y preciosa.

"Chico lindo, ¿te duele? Feli te sopla, y el dolor se va volando".

Esa dulce vocecita infantil calmó al instante sus tensos nervios.

Cuando se recuperó, Gregorio lo llevó de vuelta a casa.

Desde entonces fue enviado al extranjero y no volvió a verla, ni siquiera sabía cómo se llamaba.

Solo hasta hace tres años pudo confirmar su identidad y pensó usar el acuerdo de matrimonio para acercarse a ella.

Pero ella huyó a San Cristóbal esa misma noche.

Cuando se enteró y fue tras ella, ya era demasiado tarde.

Ella ya tenía novio.

Rodrigo quedó asombrado. "¿Estás seguro? ¿No te habrás equivocado de persona?".

...

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