La familia Valenzuela movió todos sus contactos y la buscó durante más de medio año, pero no encontraron ninguna pista.
Más tarde, al ver que Ricardo estaba deprimido y abatido todo el día por la desaparición de aquella mujer, la familia le arregló una cita a ciegas con ella.
Desde la primera vez que vio a Ricardo, Lorena se sintió profundamente atraída por su atractivo rostro y su aura imponente. Incluso cuando él le confesó con franqueza que su corazón le pertenecía a su amor desaparecido y que tenía una hija de brazos, ella no dudó ni un segundo en casarse con él.
Había creído ingenuamente que, mientras fuera lo suficientemente tierna y comprensiva, algún día lograría reemplazar a aquella mujer en el corazón de Ricardo. Pero habían pasado más de veinte años, y ella jamás había logrado penetrar verdaderamente en su alma.
Tras décadas de convivencia, seguía perdiendo contra una mujer que llevaba años desaparecida y de la que no se sabía si estaba viva o muerta.
¿Creía Ricardo que ella no sabía que, durante todos estos años, él había seguido mandando gente a buscarla en secreto?
Al principio, estaba llena de ansiedad. Temía que de verdad la encontrara y que todos sus años de sacrificio se tiraran a la basura. Pero a medida que pasaban los años y no había noticias, su angustia comenzó a disiparse.
¡Tal vez esa mujer ya estaba muerta!
...
La noche anterior, Felisa se había quedado a dormir en casa de Adriana.
Al día siguiente, llegó puntualmente a la empresa para reportarse.
El asistente de Ricardo, Xavier Arana, la guio hacia una oficina junto a la ventana.
"Señorita Valenzuela, esta es la oficina que el presidente ordenó preparar especialmente para usted, ¿le parece bien?"
El lugar no era inmenso, pero estaba impecable, con ventanales limpios y excelente iluminación.
Contaba con todo el equipamiento necesario.
Felisa asintió. "Gracias."
No era exigente con su espacio de trabajo; le bastaba con tener un rincón tranquilo y propio donde pudiera manejar sus asuntos con eficiencia.
"El presidente dijo que, si logra arrebatarle el contrato de representación exclusiva en la región de Vitti a su hermana, entonces podrá mudarse oficialmente a la oficina de la vicepresidencia."
"¿Dónde está mi papá?"
"El presidente está en su oficina."
Ella asintió y fue a buscar a Ricardo.

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