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El Menor Que Mantuve romance Capítulo 61

Telmo dudó un poco.

—Entonces… ¿tú podrías no estar con ningún otro hombre…?

Bajó la mirada a la punta de sus pies; la voz se le hizo más bajita.

—Sé que es un pedido bien injusto, pero… si estamos juntos, quisiera que no…

Telmo se sintió ridículo.

Estaba intentando pedirle “exclusividad” a quien ponía el dinero.

Pero Aitana, para su sorpresa, asintió.

—Va.

Telmo se quedó helado y alzó la cara.

—¿De verdad… aceptas?

—Sí.

Aitana lo dijo como si no fuera gran cosa.

A ella, de por sí, no le interesaba tanto ese tema. Ni siquiera pensaba hacer nada con Telmo; lo del examen era por precaución.

Ahorita no lo necesitaba, pero no podía asegurar que siempre fuera a ser así. Tal vez algún día le serviría.

Los años de jaloneos con Nazario ya la habían dejado harta.

Aitana había perdido la fe en el amor. No pensaba volver a tener novio.

Solo quería a alguien que pudiera estar cuando ella lo necesitara, que la acompañara en silencio cuando se sintiera mal, que le ayudara a bajar la ansiedad.

Y había otro motivo: quería ayudar a Telmo.

Ese acuerdo era solo una excusa.

Porque no podía ayudarlo “porque sí”. Nadie regala nada.

Ella ponía el dinero; él ponía compañía, atención… y tres años de su vida.

Con eso bastaba.

Quería que fuera un trato, porque un trato es claro y directo.

Porque el dinero se devuelve; lo que se debe por sentimientos, no.

Ella no quería volver a meterse en algo emocional.

Se separaron.

Telmo fue a otro hospital y, con el dinero, arregló la operación de Leticia.

El doctor le dijo que la probabilidad de éxito era de 50% y que se preparara.

Telmo se sintió con un peso encima.

El doctor le dio a entender que podía rendirse; si no, al final podía perder a la persona… y también el dinero.

Telmo insistió. Aunque quedara una sola posibilidad, no iba a soltarla.

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