Josh: “Esta tarde voy a Raven. Seguramente sabes que mi equipo jugará un partido amistoso contra Raven. Espero enfrentarme a Derek. Quiero ver qué tan bueno es tu novio en realidad”.
Habían pasado más de tres horas desde que envió el mensaje, pero Eli no había respondido. Josh chasqueó la lengua, molesto porque, una vez más, Eli lo ignoró. Aunque no le gustaba, no podía obligarla a seguir respondiendo sus mensajes.
—Vamos, Josh —lo llamó uno de sus compañeros de equipo—. El camión está listo. Tenemos que calentar antes del partido.
Al final, Josh guardó en el bolsillo el celular que había estado mirando todo ese tiempo. Suspiró y dijo:
—Está bien. Vamos a Raven.
Ese día, el auditorio de la Universidad Raven estaba repleto de estudiantes. Los partidos amistosos entre la Universidad Raven, la Universidad Miller, la Universidad Oakloam y la Universidad Olahoma constituían uno de los principales eventos previos al inicio de la serie de competencias interuniversitarias.
Se oían gritos por todo el edificio y se veía llegar a jugadores de otras universidades para presenciar los partidos. El equipo que Josh dirigía en representación de la Universidad Miller también estaba allí.
Eli no tenía mucho interés en quedarse demasiado tiempo. Sin embargo, como Derek iba a jugar, acudió como de costumbre. Al terminar el partido, vio por casualidad salir de la zona de jugadores a alguien a quien conocía desde hacía mucho tiempo.
Josh.
Acababa de jugar un partido amistoso contra la Universidad Oakloam. En cuanto vio a Eli, se le iluminó la cara.
—¿Eli?
Eli le devolvió la sonrisa.
—Josh.
Josh se acercó.
—Pensé que no vendrías.
—Vine porque Derek va a jugar.
Josh asintió. La alegría de ver a Eli superaba con creces su curiosidad por el partido. Hacía casi dos meses que Eli no iba a casa. Tras dos meses sin verla, comprendió cuánto extrañaba tenerla cerca.
—De verdad llevas dos meses sin ir a casa —dijo Josh con tono de reproche.
Eli agachó la cabeza. Sabía que era su culpa.
—Sí. Como te dije, he estado ocupada.
—Lo entiendo. —Josh sonrió—. Aun así, siento que estás empezando a olvidarte de casa.
Eli se rio.
—No me he olvidado.
—Entonces demuéstralo.
Eli levantó la cara.
—¿Cómo?
—Acompáñame un rato. Ah, ¿por qué no respondiste mi mensaje?
Eli miró a Josh con culpa.
—Lo siento. Esta mañana tuve una conversación con el profesor Benedict. Me dejó cansada emocionalmente.
Josh se rio.

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad
Que decepción esperaba la luna de miel de Naomi y Chris...
Me gusta esta historia pero se nota que está hecha con IA (no me molesta) Pero la IA en algún punto comienza a olvidar cosas o a confundirse, solo tengan cuidado con los detalles ya van varios que se les escapan...
Porque Eli no le dice mamá althea y papa a Dave . No la adoptaron?...
Esa autora habla más que los propios personajes jajaja unos grandes textos y pequeños diálogos...
Que molesto es tener que pagar y tener que esperar que suban 5 capítulos diario... Por favor ya...
Suban la novela completa...
De verdad me molesta que tengo que pagar por 5 capítulos diariamente más...
Terminen de subirla por favor...
Suban la novela completa no de cinco en cinco...