—Esta noche iré a ver al señor Daven en persona. Creo que también debería escuchar mi explicación de primera mano.
—¡Qué bien! —Naomi rodeó cariñosamente a Eli con los brazos—. Entonces, ¿qué te gustaría comer?
Al final, Naomi llevó a Eli a almorzar a un restaurante bastante concurrido.
El local era acogedor, con mesas de madera, lámparas colgantes de luz amarillenta y el aroma de la carne asada que lo llenaba todo. Eli, que apenas había comido desde la mañana, pudo disfrutar del almuerzo con más tranquilidad.
De vez en cuando, Naomi le recordaba que no comiera tan rápido, y Eli solo se reía y asentía. Durante un rato, no hablaron de Derek, de Natalie ni de lo ocurrido la noche anterior. A Eli le resultó agradable. Podía estar con Naomi sin pensar en nada más que en la comida que tenía delante.
Apenas terminaron de comer, fueron a la escuela de Grace. El auto acababa de detenerse frente a la entrada y Naomi apenas había abierto la puerta cuando una niña salió corriendo con la cara radiante.
Grace se detuvo al ver quién estaba junto a Naomi. Se le iluminó la cara de alegría.
—¿Eli?
Eli sonrió ampliamente.
—Hola, Grace.
Grace corrió hacia Eli.
—¿Cuándo llegaste? ¿Por qué no me enteré? ¿Por qué no desayunaste con nosotros esta mañana? ¿Por qué no respondiste mis mensajes? ¡Te escribí ayer y también esta mañana!
Las preguntas se sucedieron tan rápido que Eli no tuvo oportunidad de responder. Al final, se rio mientras tomaba a Grace por ambos hombros.
—Más despacio. Llegué apenas anoche.
—¿Anoche? ¿Y por qué no me lo dijiste?
—Estaba demasiado cansada.
—Entonces, ¿por qué no desayunaste con nosotros esta mañana? —insistió Grace, insatisfecha con la respuesta de Eli.
—Me desperté un poco tarde.
—¿Por qué?
Eli guardó silencio un momento antes de sonreír con incomodidad.
—Porque me acosté muy tarde.
Grace seguía sin parecer satisfecha.
—Entonces, ¿por qué casi no has respondido mis mensajes?
Eli suspiró.
La pregunta la hizo sentir un poco avergonzada, porque sabía que últimamente había ignorado demasiado los mensajes de la familia Miller. No sabía cuántos mensajes le había enviado ya Grace.
—Lo siento. Últimamente he estado bastante ocupada con la universidad y las actividades de la universidad. Pero no es que no quiera responderte.
Grace la miró durante unos segundos antes de asentir.
—Está bien. Pero no vuelvas a hacerlo.
Eli sonrió.
—Bueno. Lo prometo.
Solo entonces volvió a iluminarse la cara de Grace. Le tomó la mano a Eli con toda naturalidad, como si nunca hubiera habido distancia entre ellas.
Naomi, que las observaba, se rio. La niña siempre encontraba la manera de hacer que Eli se sintiera de nuevo parte de la familia.

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad
Que decepción esperaba la luna de miel de Naomi y Chris...
Me gusta esta historia pero se nota que está hecha con IA (no me molesta) Pero la IA en algún punto comienza a olvidar cosas o a confundirse, solo tengan cuidado con los detalles ya van varios que se les escapan...
Porque Eli no le dice mamá althea y papa a Dave . No la adoptaron?...
Esa autora habla más que los propios personajes jajaja unos grandes textos y pequeños diálogos...
Que molesto es tener que pagar y tener que esperar que suban 5 capítulos diario... Por favor ya...
Suban la novela completa...
De verdad me molesta que tengo que pagar por 5 capítulos diariamente más...
Terminen de subirla por favor...
Suban la novela completa no de cinco en cinco...