—Si te soy sincera, me arrepiento un poco —respondió ella.
—¿Por qué te arrepientes?
—Porque dejé que algo sin importancia me distrajera demasiado. Dejé que ese problema me quitara demasiado tiempo y ocupara demasiado mis pensamientos. —Eli respiró hondo, despacio—. Ahora quiero volver a concentrarme. Sobre todo en el canto.
Josh asintió enseguida.
—Bien.
—¿No vas a decir que estoy demasiado ocupada?
—No. De hecho, te apoyo —dijo Josh con naturalidad.
Eli volteó a verlo.
Josh sonrió.
—Si te gusta cantar, sigue cantando. No dejes que algo así se interponga en tu camino.
Durante unos instantes, Eli solo lo miró.
Surgió en ella una sensación cálida, porque Josh nunca la hacía sentir que tenía que elegir entre él y las cosas que amaba. Incluso cuando estaba ocupado con entrenamientos y partidos, aún era capaz de decirle que la apoyaría.
Quizá por eso Eli siempre se sentía cómoda al lado de Josh. Para ella, él era alguien que hacía que todo pareciera más fácil.
—Gracias —dijo Eli en voz baja.
—¿Por qué?
—Por apoyarme siempre.
Josh solo sonrió.
—Siempre te voy a apoyar.
La frase sonaba sencilla, pero, de algún modo, hizo que los pasos de Eli se sintieran un poco más ligeros.
Poco después, llegaron frente al dormitorio. Antes de que Eli pudiera decir algo, vio dos figuras de pie no muy lejos de la entrada.
Derek y Natalie.
Derek miró a Eli con hostilidad y disgusto, como si el solo hecho de que Eli estuviera con Josh bastara para alterarlo.
Natalie, en cambio, parecía mucho más cautelosa. En cuanto vio a Josh, se acercó a Derek y se quedó un poco detrás de él, como si quisiera esconderse tras su cuerpo. Su actitud era muy distinta de la valentía que mostraba al hablar con otros, pero a Eli ya no le interesaba pensar en eso.
Solo los miró un momento antes de apartar la mirada. No quedaba nada que decir. Eli estaba demasiado cansada para permitir que esos dos perturbaran su paz.
Apretó el vaso de café, en el que aún quedaba un poco, y pasó junto a ellos hacia la entrada del dormitorio.
—Voy a entrar —le dijo a Josh.
Josh asintió.
—Está bien, no te desveles.
Eli rio y asintió en señal de que entendía; luego entró en el dormitorio sin mirar atrás y dejó atrás a los tres.
Apenas unos segundos después, Derek habló:
—Josh.
Josh se detuvo y se dio la vuelta despacio.
—¿Qué?
—Quiero hablar contigo.
Josh se metió las manos en los bolsillos del pantalón.
—Adelante.
Derek se acercó. Su expresión se volvió aún más seria al ver a Josh tan tranquilo después de haber acompañado a Eli de regreso.

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad
Que aburridaaaaaa ya está la novela...
Que decepción esperaba la luna de miel de Naomi y Chris...
Me gusta esta historia pero se nota que está hecha con IA (no me molesta) Pero la IA en algún punto comienza a olvidar cosas o a confundirse, solo tengan cuidado con los detalles ya van varios que se les escapan...
Porque Eli no le dice mamá althea y papa a Dave . No la adoptaron?...
Esa autora habla más que los propios personajes jajaja unos grandes textos y pequeños diálogos...
Que molesto es tener que pagar y tener que esperar que suban 5 capítulos diario... Por favor ya...
Suban la novela completa...
De verdad me molesta que tengo que pagar por 5 capítulos diariamente más...
Terminen de subirla por favor...
Suban la novela completa no de cinco en cinco...