Naomi no dejó pasar la oportunidad. Giró el cuerpo y jaló del brazo con todas sus fuerzas para soltarse del agarre de Falcon. Tenía los dedos casi libres. Solo un poco más...
Esa esperanza comenzaba a renacer cuando una mano le atenazó la muñeca con mucha más fuerza que antes.
Falcon.
Jaló a Naomi hacia atrás con tal violencia que perdió el equilibrio y se estrelló contra su ancho pecho. El impacto le sacó todo el aire.
—¿Cómo te atreves? —siseó Falcon. Su voz fue tan baja que casi quedó ahogada por el estruendo de los disparos, pero eso fue lo que le erizó los vellos de la nuca a Naomi.
Al levantar la mirada, Naomi descubrió la cara de Falcon a solo unos centímetros de la suya. Su expresión había cambiado. La sonrisa burlona había desaparecido y solo quedaba la furia helada que había ocultado todo ese tiempo tras su aparente calma.
—Te lo advertí.
¡Plaf!
La cachetada le volteó la cara a Naomi con un chasquido seco que resonó en todo el almacén. Salió despedida hacia un lado y se estrelló contra el piso de concreto.
¡Crac!
Por el impacto, la cabeza le rebotó contra el piso. La vista se le oscureció por un momento. Un zumbido ensordecedor le retumbó en los oídos mientras un dolor punzante se extendía por su mejilla izquierda. La sangre le brotó del labio.
Naomi intentó apoyarse en las manos temblorosas para levantarse, pero parecía haberse quedado sin fuerzas.
De pronto, todo el almacén quedó en silencio. Incluso el intercambio de disparos que había resonado hasta entonces pareció cesar de golpe.
Chris se quedó inmóvil. Tenía la mirada fija en Naomi, tendida en el piso. El mundo a su alrededor pareció dejar de girar. Había visto a Falcon cometer infinidad de atrocidades.
Había presenciado cómo golpeaban o mataban a personas sin piedad. Pero ver que alguien le volteaba la cara a la mujer que había empezado a importarle hizo que algo en su interior se quebrara.
—Naomi. —La voz de Chris apenas era más que un susurro, pero su mirada había cambiado. Ya no se trataba de simple enojo, sino de una furia tan abrumadora que casi le arrebataba cualquier rastro de cordura.
Del otro lado, Brandon apretó la mandíbula. Sin darse cuenta, aumentó la presión del dedo índice sobre el gatillo de la pistola. Si Naomi no hubiera estado ahí...

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad
Esa autora habla más que los propios personajes jajaja unos grandes textos y pequeños diálogos...
Que molesto es tener que pagar y tener que esperar que suban 5 capítulos diario... Por favor ya...
Suban la novela completa...
De verdad me molesta que tengo que pagar por 5 capítulos diariamente más...
Terminen de subirla por favor...
Suban la novela completa no de cinco en cinco...