Lydia había organizado una cena sencilla para agradecer dos buenas noticias. Naomi había regresado a casa sana y salva, y habían logrado salvar el embarazo de Lydia.
Por eso, aquella noche estaban presentes casi todos los miembros de la familia Devereux. Estaban no solo los mayores de la familia, sino también quienes habían acompañado a Cale durante todo ese tiempo, entre ellos Jasper Alexander, ya recuperado; Brandon Oswell, que aún llevaba un vendaje delgado en el hombro; Vincent; Paula, y varios socios comerciales y colaboradores de confianza de la familia.
En cuanto Naomi entró al comedor con Chris, las conversaciones que lo llenaban fueron apagándose porque todos miraron hacia ella. Las sonrisas, los gestos de asentimiento y las expresiones de alivio la reconfortaron.
—Parece que ya llegó nuestra invitada de honor —dijo Cale sonriendo. Su comentario provocó risas suaves.
—Ni siquiera sabía que iban a organizar algo así —dijo Naomi mientras negaba con la cabeza tímidamente.
—Esa era la idea —respondió Lydia—. Si te lo hubiera dicho antes, te habrías negado.
—No soy tan difícil.
—Ah, ¿no? —Lydia arqueó una ceja—. Hasta dijiste que no querías molestar a nadie porque ya los habías visto hacía unos días. Pero ¿no es mucho más agradable cenar juntos?
Sus palabras hicieron reír a varios de los presentes, mientras que Naomi solo pudo suspirar, resignada.
—Está bien... usted gana.
La tensión se disipó. El personal de servicio empezó a servir los platos uno por uno, mientras las conversaciones pasaban de los negocios y los viajes a anécdotas divertidas que en ningún momento aludían a lo ocurrido unas semanas atrás. Era como si todos compartieran el acuerdo tácito de que aquella noche no era para recordar las heridas, sino para celebrar una segunda oportunidad.
—Antes que nada, quisiera dar las gracias —dijo el señor Adam a mitad de la cena, poniéndose de pie y levantando su copa.
Todos le prestaron atención.
—Nuestra familia ha pasado por mucho en las últimas semanas.
No mencionó el secuestro ni el nombre de Silas ni habló de la sangre y las lágrimas que habían llenado sus días.
—Esta noche volvemos a estar reunidos en circunstancias mucho mejores.
—Felicidades por el nuevo integrante de la familia. —Le sonrió a Lydia.
—Y bienvenida a casa, señorita Devereux —añadió, dirigiendo entonces la mirada hacia Naomi.

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad
Esa autora habla más que los propios personajes jajaja unos grandes textos y pequeños diálogos...
Que molesto es tener que pagar y tener que esperar que suban 5 capítulos diario... Por favor ya...
Suban la novela completa...
De verdad me molesta que tengo que pagar por 5 capítulos diariamente más...
Terminen de subirla por favor...
Suban la novela completa no de cinco en cinco...