Después de vendar la herida, la mala suerte quiso que a Mateo le diera fiebre, debido a la infección. A pesar de que ella había encendido el aire acondicionado y lo había cubierto con varias mantas, seguía temblando de frío, varias gotas de sudor le resbalaban por la frente.
Ella pensaba que se lo merecía, ¿por qué no se había tratado la herida cuando fue al hospital? Le había puesto una inyección, pero ahora tendría que superar la fiebre por sí mismo; una vez que bajara, estaría bien.
Levantando las cobijas, se acomodó a su lado. Su cuerpo estaba helado como un témpano. No podía dejarlo así, mordiéndose el labio, acercó suavemente su cuerpo al de él. Mateo estaba de espaldas, así que lo abrazó con cuidado de no tocar su herida.
Él sintió su presencia, sintió como su cuerpo le transmitía calor a través de la fina tela de la ropa. Pronto, la pequeña mano de ella se posó sobre sus abdominales, acariciándolos con tímida curiosidad.
—Oye, ¡estoy enfermo! —protestó Mateo con voz ronca y apretando los ojos.
Claro que lo sabía, pero era una manera sencilla de calentarlo. Y por ahora, solo podía recurrir al método más básico para estimularlo, aunque no estaba segura si funcionaría, después de todo, ella no era Luciana. Al principio, sus movimientos fueron tímidos, pero fue ganando confianza mientras su mano subía hasta su pecho musculoso. Vaya textura.
Mateo notó cómo se volvía más y más atrevida, sus manos estaban encendiendo un fuego en su cuerpo. Entonces, atrapó su mano. Tragó con dificultad. —¡Para ya!
Su cuerpo ya se encontraba con normalidad y, habiendo logrado su objetivo, se giró fingiendo inocencia. Cerró los ojos y murmuró: —A dormir.
A su lado, Mateo suspiró con resignación. ¿Acaso estaba jugando con él?
Cerró los ojos, sumiéndose en un sueño profundo, y soñó con aquella chica del pasado. En aquel entonces, se encontraba en una misión cuando un compañero lo traicionó, tirándolo de un avión para que cayera en medio de un bosque, hiriéndolo gravemente. A lo lejos, escuchaba cómo lo buscaban, mientras él yacía en el suelo, semiconsciente, creyendo que moriría. Fue entonces cuando apareció una niña pequeña, abrazando una muñeca vieja.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Precio del Desprecio: Dulce Venganza
𝑇𝑜𝑑𝑜 𝑏𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑎 ℎ𝑖𝑠𝑡𝑜𝑟𝑖𝑎 , 𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙 𝑑𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙!...
Y el final? Que paso con la primera parte que es la principal...
q pereza esa historia tan larga y son final aún 😞😞😞... buuuu aburrido...
Madre mía 😯😯. Voy por el cap 1158, salen a cuenta gotas. Se distorsiona la historia central. Es bastante cansado.....no El Señor de los Anillos ni los Pilares de la Tierra, eran tan largos. Qué es una historia romántica, no un culebrón...
al principio todo bien en el desarrollo bien, pero donde está el final??...
Una novela q pudo ser nueva la hicieron muy larga ya ni tienen sentido algunas cosas como Daniela de un embarazo súper notorio y Valentina embarazada de su segundo hijo q ni sé le nota osea ya debería haber dado a luz a su segundo hijo en el tiempo q duro la historia de Daniela como puede ser que Daniela estaba ya como de 8 meses y la otra q se embarazo primero apenas se nota su embarazo...
🥰😍...
Y los capítulos siguientes? Realmente los últimos muy aburridos centrados en un personaje terciario,un ex pretendiente de la protagonista, a nadie le interesa,dejan sin concluir la historia principal,dan a entender que Luciana ganó. Dislike...
Muy aburrido se podrían obtener 3 libros diferentes, de vuelve tediosa tantos personajes para que al final no se supiera nada de los personajes principales, definitivamente menos es más....
La historia se va x las ramas. Los protagonistas son Valentina y mateo y lo que menos leo es de ellos....