—¡Mateo, estás drogado! —exclamó.
Él apretó sus labios en una línea tensa. Ya estaba notando los cambios en su cuerpo.
Ambos seguían escondidos tras la cortina, con sus cuerpos pegados debido al pequeño espacio entre la cortina y la ventana. Sentía que su cuerpo ardía y que su mente divagaba.
Estaba mareado.
Mateo agarró el brazo de Valentina y la llevó consigo.
Afuera reinaba el caos, una masa de gente observaba la pelea entre las familias. Así que, nadie les prestó atención.
Mateo la condujo fuera de la mansión y la subió a su lujoso Rolls-Royce.
—¿A dónde vamos, señor? —preguntó Fernando, respetuosamente.
—A Villa Arcoíris —respondió Mateo.
[...]
Era la primera vez que visitaba Villa Arcoíris, la residencia de soltero de Mateo. Antes no había tenido el privilegio de entrar, pero, irónicamente, fue el efecto de la droga lo que la trajo aquí.
Mateo la dejó en la habitación principal: —Quédate aquí, no vayas a ningún lado.
—De acuerdo —asintió.
Y él se dirigió al estudio.
Estando allí, se quitó el traje para refrescarse mientras Fernando le informaba en voz baja: —Señor, hemos investigado. Esta noche Catalina colocó una droga afrodisíaca en la habitación para lastimar a la señora. Quería que su sobrino, la deshonrara, pero por accidente la víctima fue la otra señorita.
Mateo esbozó una sonrisa enigmática: —No hay tales accidentes. Fue Valentina quien planeó todo esto, intercambiándose con Dana para crear este espectáculo.
Fernando comprendió al instante: —Señor, la señora es brillante.
¿Cómo no iba a serlo si había manipulado a toda la familia Méndez?
Estaba en su dormitorio y miraba todo con curiosidad: la decoración era lujosa pero sobria, que emanaba un aire elegante, como él.
La voz magnética, ahora tan familiar para ella, sonó a sus espaldas: —¿Qué miras?
Se giró y lo vio de pie junto a la puerta.
No sabía cuándo había regresado.
Como una niña atrapada en medio de una travesura, pues seguramente la había visto curioseando su habitación, retrocedió avergonzada.
Sus rodillas chocaron con el borde de la cama, haciéndola perder el equilibrio, cayendo sentada sobre ella.
Suspiró. Ojalá la tierra se la tragara.
Intentó levantarse, pero Mateo ya se había acercado, imponiéndose frente a ella.
En esas posiciones; ella sentada y él de pie, con su casi metro noventa de altura, solo podía mirarlo levantando su cara: —Emm... ¿Encontraste algún antídoto? De hecho, yo podría ayudarte.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Precio del Desprecio: Dulce Venganza
XD veo tantos comentarios amando la relación de mateo y Valentina será porque apenas voy en el capítulo 136 que no entiendo porque les gusta tanto esta pareja si el la trata súper mal y la humilla cada que quiere y ella es súper migajera...
Esta novela me tiene frustrada con tantas preguntas tengo un millón de dudas a parte de que me preguntó ¿porque es tan migajera? ¿Porque si ya es profesional y es la doctora milagro, porque seguir fingiendo? ¿Porque? ¿Porqueeeee? Me está dando ansiedad está novela...
En algun momento vuelve la historia de valentina y mateo, ya que ellos eran los protagonistas...
Me pueden decir porfa si mateo vuelve con valentina en los ca?p...
Novela que carece de pasión y desarrollo en los momentos íntimos, por lo que no se distingue cuando ocurren y eso la convierte en monótona y aburrida....
𝑇𝑜𝑑𝑜 𝑏𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑎 ℎ𝑖𝑠𝑡𝑜𝑟𝑖𝑎 , 𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙 𝑑𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙!...
Y el final? Que paso con la primera parte que es la principal...
q pereza esa historia tan larga y son final aún 😞😞😞... buuuu aburrido...
Madre mía 😯😯. Voy por el cap 1158, salen a cuenta gotas. Se distorsiona la historia central. Es bastante cansado.....no El Señor de los Anillos ni los Pilares de la Tierra, eran tan largos. Qué es una historia romántica, no un culebrón...
al principio todo bien en el desarrollo bien, pero donde está el final??...