Entrar Via

Esposa por contrato: La venganza de la heredera despreciada romance Capítulo 340

Después de todo, no había sido un accidente común y corriente; alguien movía los hilos desde las sombras.

Le aterraba la idea de que todos esos enredos peligrosos terminaran arrastrando también a sus amigas; eso solo empeoraría las cosas.

Aunque Liam hizo lo posible por encubrir el accidente, la noticia igual se filtró y llegó a oídos de ciertos círculos importantes.

Por lo que un montón de aduladores fueron a visitarlos para quedar bien con ellos.

Eventualmente, la familia Moreno también se enteró. Como era de esperarse, Sara y Eduardo Moreno se alarmaron de inmediato.

Por mucho que discutieran o se aplicaran la ley del hielo, para ellos seguía siendo su hija rebelde a la que debían educar.

Pero al tratarse de un accidente grave, no podían simplemente hacerse los desentendidos y mirar para otro lado.

Así que, en un gesto muy llamativo, se llevaron a sus tres hijos y a su hija adoptiva al hospital, con la esperanza de usar la situación para arreglar las cosas con Alba.

Sin embargo, para cuando llegaron, Alba ya había sido dada de alta y se había marchado.

Y no solo ella, Liam también se había retirado.

Tanto alboroto para movilizar a toda la familia y al final, se quedaron con las manos vacías.

—Alba de verdad se pasa, ¿cómo se atreve a irse de alta sin avisarnos? Estaba tan preocupada por ella.

—¿Y si no se ha recuperado por completo y solo se fue antes para no tener que vernos? ¡Qué angustia!

Valeria había ido completamente en contra de su voluntad, y tampoco soportaba la idea de que su familia fuera a ver a Alba.

En el fondo, deseaba con todas sus fuerzas que hubiera muerto en el choque.

Ahora, al ver que ya había salido del hospital, estaba saltando de alegría por dentro, aunque por fuera ponía su mejor cara de tristeza y preocupación.

—¡Hmp! Esa mujer es una malagradecida. Para una vez que venimos todos en familia a verla, no solo no lo valora, ¡sino que se larga así nomás!

—Seguro lo hizo a propósito para evitarnos.

Era evidente que Isaac y Pablo se habían dejado llevar por las palabras venenosas de Valeria, creyendo firmemente que todo era culpa de Alba.

Mateo, que se había mantenido en silencio, resopló mentalmente y pensó:

Mientras peor se portara Alba, más la odiarían sus padres y sus hermanos.

Y ese era exactamente el resultado que Valeria buscaba.

Cuando todos subieron al auto, Valeria seguía saboreando su triunfo, y por más que lo intentó, no pudo ocultar la sonrisa que se dibujó en su rostro.

Isaac, que iba sentado justo a su lado, le preguntó con curiosidad:

—Vale, ¿de qué te ríes? Te ves muy contenta.

Valeria, sin esperar que su tercer hermano leyera sus expresiones, se apresuró a susurrarle al oído:

—No me estoy riendo para nada. Al contrario, estoy muy preocupada por lo de hace un rato. Estaba pensando en cómo hacer para que Alba se reconcilie con nuestros padres y con ustedes.

—Y de repente recordé cuando recién llegó; todos nos llevábamos tan bien y éramos tan felices. No entiendo cómo las cosas terminaron así.

Con esas palabras llenas de «buenas intenciones», Valeria logró lavarle el cerebro a Isaac una vez más.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Esposa por contrato: La venganza de la heredera despreciada