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Fui yo quien te dejé, Sr. Zambrano romance Capítulo 981

La voz de Vera estaba llena de llanto y resentimiento.

Sus palabras retumbaron en la habitación.

La mirada de Daniel se nubló y su rostro quedó paralizado, incapaz de reaccionar.

Vonny... lo sabía.

Lo sabía absolutamente todo.

Y nunca dijo una palabra.

Su mente de repente se aclaró por completo; recordó exactamente cuándo Ivonne empezó a actuar de manera diferente: fue desde la noche en que él llevó a Zoraida al resort.

Desde el momento en que ella dejó de querer hablar por teléfono con él.

Ella había intentado tantear el terreno.

Pero él jamás fue sincero.

Y después...

—Incluso... —la voz de Vera se quebró—. Ella misma te vio en el hotel con esa tal Zoraida. La vio envuelta en una toalla de baño. Tuvo que tragarse tu descarada traición. ¡Me das asco, Daniel!

Esa frase.

Fue como un rayo cayendo sobre él.

Hizo pedazos las entrañas de Daniel.

Ese día, en efecto, se había reunido con Zoraida en el hotel.

Y ese día, Ivonne estaba llorando.

Él debió haber salido corriendo hacia ella como un loco, para explicarle todo, para confesarle la verdad, para pedirle perdón.

Pero no hizo nada.

Siguió viviendo en su burbuja de complacencia.

Creyendo que, con deshacerse de Zoraida, todo volvería a la normalidad.

De pronto.

Un dolor insoportable lo inundó, dificultándole la respiración. Se agarró el pecho, mientras la imagen de Ivonne parada afuera de la habitación del hotel dominaba sus pensamientos.

¿Cómo se habrá sentido?

¿Cuánto habrá sufrido?

¿Qué tan desamparada se habrá sentido?

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