Entrar Via

Indomable: No soy la chica que echaste romance Capítulo 1030

A bordo del Maybach negro.

Kiara descansaba en el asiento trasero deslizando el dedo por la pantalla de su teléfono, su expresión se volvía cada vez más sombría y pesada.

La sensación escalofriante que emanaba a su alrededor hizo que Joaquín desviara la vista, extendiera su brazo y apretara la mano de la joven: —¿Qué sucede?

—¿Aún sigues molesta por culpa de ese don nadie?

Sus pulgares acariciaron con delicadeza el dorso de su mano: —No vale la pena que te desgastes pensando en esa clase de escoria.

—¿Él?

La lúgubre mirada de Kiara se alzó un instante y susurró con frialdad: —¿Crees que es digno de mi molestia?

*Por supuesto que no.*

*Patricio ni siquiera tenía derecho de ocupar un segundo de su tiempo.*

Kiara volteó el teléfono y le ofreció la pantalla.

En ella, desfilaba una intrincada secuencia de información decodificada: —Mira esto.

Se trataba de la información que ella misma logró extraer del chip recuperado del sótano de la vieja fábrica.

Al contemplar el espeso y denso listado tras la desencriptación, a uno se le helaba la sangre.

Había nombres, edades, tipos sanguíneos e incluso fechas de ingreso, acompañadas del grado de salud física de cada persona involucrada.

—Las fechorías de la familia Benítez son aún más asquerosas de lo que creí.

La voz de Kiara sonaba sumamente fría: —Recién le echo un vistazo a la primera parte del reporte, pero imaginé que la familia Benítez únicamente iría por los estudiantes prodigio y sin recursos de la Universidad Libre del Sur o de algún otro colegio prestigioso.

—Pero me he topado con la sorpresa de que aquí... hay incontables niños.

Al decir la última palabra.

La frialdad de Kiara se sentía filosa, como el crujido de los dientes al apretarse por el coraje.

Rara vez perdía el temperamento de esa manera.

Los ojos de Joaquín repasaron los archivos de la siguiente página en la pantalla del celular.

Sus pupilas se contrajeron violentamente de la sorpresa, y la fuerza con la que sostenía el teléfono se incrementó.

—Aquí... hay un niño de ocho años.

Su mirada se ensombreció de gravedad al enfocarse en un dato en particular: —Mira estos otros...

—Todos provienen de zonas lejanas, asilos para huérfanos...

La frialdad se apoderó de sus ojos a niveles impensados.

Además, en los expedientes figuraban bastantes infantes desamparados, carentes siquiera de un registro legal a su nombre.

Aquellos menores que de desaparecer sin dejar rastro, nadie buscaría.

Cuanto más descendía en la lista.

Capítulo 1030 1

Capítulo 1030 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Indomable: No soy la chica que echaste