Varios invitados no pudieron evitar soltar una carcajada.
Poco a poco, todos empezaron a salir del estado de conmoción que había generado aquella oleada de revelaciones impactantes. Ahora, las miradas dirigidas hacia Kiara eran diametralmente distintas.
Al principio, todos asumían que la señorita Ibarra recién recuperada no era más que una joven de campo que, tras años de abandono, había tenido la inmensa suerte de ser acogida por su familia biológica. Asumían que, por más que la familia Ibarra la consintiera, eso no borraría el hecho de haber crecido en la pobreza, sin la educación de la alta alcurnia.
Solo la aceptaban por respeto a los Ibarra.
Pero ahora...
Ahora comprendían, desde lo más profundo de su ser, que Kiara Ibarra era la verdadera joya de la corona.
Era una erudita con habilidades médicas asombrosas, capaz de hacer que los pilares más grandes de la medicina mundial bajaran la cabeza en señal de respeto. Era alguien capaz de movilizar al mismísimo GEI. Alguien que, ante figuras como Pascual Osorio —que reinaba en la Asociación Médica de Solarenia—, ni siquiera tuvo que esforzarse para aplastarlo por completo.
Una persona así... incluso sin el respaldo de los Ibarra, ya se encontraba en una cima inalcanzable para cualquiera de ellos.
No era la familia Ibarra dándole gloria a ella; era la familia Ibarra recuperando la gloria que por derecho les pertenecía.
Las sonrisas en los rostros de los invitados se volvieron cálidas y, esta vez, completamente sinceras:
—¡Don Regino, muchísimas felicidades! El regreso de la joya de los Ibarra es un acontecimiento digno de celebrarse a lo grande.
—Señor Camilo, señora Vanesa, su hija es verdaderamente un dragón entre los mortales. El temple que demostró hace un momento nos dejó sin palabras; ni siquiera nosotros, que estamos acostumbrados a grandes crisis, podríamos reaccionar con tanta gallardía.
—Que la señorita Ibarra haya mantenido semejante porte y carácter después de tantos años lejos de casa, demuestra que lleva la nobleza en la sangre. Es, sin duda, la digna heredera de su familia.

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