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Indomable: No soy la chica que echaste romance Capítulo 504

Si no, con el orgullo de Pamela, cada vez que viera lo buena que era Kiara, el coraje solo iba a crecerle.

Eso iba a pegarle durísimo.

Y Vanesa, por si Pamela se asustaba o se hacía ideas, incluso volvió a poner a Lucía a su lado, reubicándola con ella.

Pero…

Pamela no lo veía así.

Ella solo entendió una cosa: su mamá, la que siempre la había querido, la estaba corriendo por Kiara.

—Mamá… —Pamela lloraba a moco tendido. Quiso agarrarle la mano a Vanesa, hacerse la víctima para sacarle compasión.

Pero Vanesa, aunque se le notó un poco de pena, apartó la mirada.

Incluso retiró la mano para que no la tomara.

—Si te equivocas, lo reconoces. ¿Qué te enseñó la familia Ibarra? —Álvaro vio su cara y supo que no estaba entendiendo nada—. Si no lo captas, lo vas a captar en la casa de las afueras.

—Álvaro… —Pamela lo miró, incrédula.

Antes, con que ella llorara, su mamá se ablandaba. Y Álvaro siempre la defendía.

Pero ahora, aunque lloraba así, hecha pedazos, como si diera lástima…

su mamá no se movió.

Y Álvaro todavía quería mandarla lejos.

¿Qué había hecho tan grave para que la sacaran de la mansión Ibarra?

¿Solo por haber hecho que Kiara subiera a competir?

¿Solo por haber intentado impedir que Kiara atendiera al señor Montiel?

¿Por esas “cositas”?

Pero esas “cositas”…

las pagó ella.

Ella fue la que tuvo que pedirle perdón a Kiara frente a todos, la que tuvo que humillarse, bajarse del escenario y arrastrarse hasta la puerta del salón.

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