Entrar Via

Indomable: No soy la chica que echaste romance Capítulo 624

Esa sonrisa fue lastimera y en extremo débil:

—No es nada, es solo que escuché que había mucho ruido abajo, cof, cof...

—¡Niña! —Camilo frunció el ceño—. Llevas enferma varios días, ¿por qué no te cuidas un poco más? Vuelve a la cama de inmediato.

Claramente eran palabras de preocupación.

Pero para los oídos de Pamela, sonaron a un desprecio absoluto.

Sus ojos se llenaron de lágrimas de inmediato, sintiéndose herida y agraviada:

—Lo... lo siento, ¿acaso interrumpí algo...?

—Pamela.

De repente, la voz autoritaria del abuelo Regino resonó, cortándola en seco.

A Pamela le dio un vuelco el corazón y miró asustada al anciano:

—Abuelo...

La mirada de Regino era profunda y su voz grave:

—Viste la transmisión en vivo, ¿verdad?

—Yo... —Pamela apretó los dedos. Sintió como si todas sus oscuras intenciones fueran transparentes frente a su abuelo.

—A esa diseñadora llamada Catalina la contrataste tú. —Regino entrecerró los ojos—. Y si los Zúñiga pudieron asistir a la fiesta de mayoría de edad de Ellie, también fue gracias a ti, ¿no?

El rostro de Pamela palideció de golpe y sus manos no dejaron de temblar.

¡El abuelo... ya sospechaba de ella!

—Pamela, ven y siéntate. —Vanesa vio cómo Pamela se tambaleaba, casi a punto de caer, y le hizo un gesto para que se acercara—. Cuéntame, ¿qué está pasando? ¿Por qué te relacionaste con esa gente de la familia Zúñiga? ¿Qué pasa con esa tal Catalina?

Pamela apretó los puños. Al ver el leve ceño fruncido de Vanesa, sintió un escalofrío en el pecho.

Era su máximo orgullo profesional.

¿Por qué arriesgaría su propia carrera solo para hacerle la vida imposible a Kiara?

Pamela bajó la cabeza, y sus hombros temblaban ligeramente, demostrando que ella también era una víctima de todo este escándalo.

Al ver a su hija adoptiva llorando tan desconsoladamente, sumado a su evidente fiebre, Vanesa soltó un suspiro de resignación:

—Ay, tú pecas de ser demasiado ingenua y confías muy rápido en los demás.

Con los ojos enrojecidos, Pamela miró hacia la pantalla de la transmisión.

El deslumbrante y hermoso rostro de Kiara seguía luciendo impecable frente a las cámaras.

Sintió una oleada de envidia, pero forzó una expresión de profunda admiración en su rostro:

—Nunca imaginé que... mi hermanita resultaría ser la Maestra Queen.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Indomable: No soy la chica que echaste