Entrar Via

Indomable: No soy la chica que echaste romance Capítulo 709

A las seis de la mañana del día siguiente.

Comenzó el horario de visitas.

Dos figuras irrumpieron rápidamente en la habitación VIP de la familia Quintana.

—¡Abuelo, abuela! ¡Tienen que ayudarnos!

Al entrar, Adriana se echó a llorar a gritos y se arrodilló en el suelo.

Pamela hizo lo mismo, arrodillándose a su lado y soltando lágrimas silenciosas, fingiendo estar profundamente lastimada.

Marcos Quintana y Silvia Quintana acababan de despertar y se sobresaltaron ante el escándalo.

—¿Qué pasa? ¿Qué sucedió? —Silvia se sentó rápidamente, asustada al ver el estado tan lamentable en el que se encontraban las chicas, con la ropa sucia y despeinadas. Fue hacia ellas de inmediato—. ¿Qué les pasó? ¿Por qué están así? ¿Por qué están arrodilladas? Levántense y hablen.

Al mismo tiempo, intentó ayudarlas a ponerse de pie.

Adriana lloraba y negaba con la cabeza:

—Si no hacen justicia por mí y por Pamela, ¡me quedaré aquí arrodillada hasta morir! ¡No me voy a levantar, no lo haré!

Marcos dejó su periódico financiero a un lado y frunció el ceño:

—¿Qué demonios está pasando?

—Abuelo, abuela... —Pamela sollozó, viéndose en extremo vulnerable y triste—. Todo es nuestra culpa... Fue un error nuestro. No debimos llevar a Kiara a salir, jamás imaginamos que ella... se juntara con ese tipo de gente, y que hiciera algo así...

—¿Qué tipo de gente? ¿Qué hizo Kiki? —Marcos frunció el ceño aún más, ¿acaso el estado tan patético de estas dos tenía algo que ver con su nieta?

—¡M-Mafia! —Adriana no paraba de llorar—. ¡Kiara se alió con un grupo de matones, nos engañó para llevarnos a las afueras, nos forzó a competir en una carrera y nos tendió una trampa para que perdiéramos! ¡Luego nos obligó a... a quitarnos la ropa y nos tomó fotos!

—¡Imposible! Esa niña, Kiki, no es ese tipo de persona.

Entrecerró los ojos y miró a Adriana con sospecha:

—Hasta donde yo sé, Adri, tú sí sabes conducir en carreras, ¿verdad?

El corazón de Adriana dio un vuelco, y sus ojos reflejaron pánico.

Pamela intervino rápidamente:

—Sí, por eso mismo... Kiara sabía que Adri corría y la provocó a propósito. Adri es joven y no supo controlarse, por eso cayó en su trampa. Pero... pero nosotras pensamos que era solo una carrera normal, jamás imaginamos que después de perder pasaría todo esto...

—¡Es verdad, abuelo! ¡Míranos! ¡Estábamos tan asustadas que no nos atrevimos a ir a casa! Apenas logramos escapar de allí y nos escondimos en el vestíbulo del hospital, ¡si no nos crees, puedes preguntarle al personal! Y Kiara... Kiara dijo que ahora ella mandaría en la familia Quintana, y que nos trataría a Pamela y a mí como si fuéramos sus perros...

—¡Aquí debe haber un malentendido! —Silvia se llevó la mano al pecho, palideciendo—. ¡Kiki nunca haría algo semejante!

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Indomable: No soy la chica que echaste