Entrar Via

Indomable: No soy la chica que echaste romance Capítulo 711

Pamela apenas iba a levantar la cabeza para mirar a Kiara con ojos acusadores y desplegar sus dotes de actriz.

Pero al alzar la vista...

Se encontró con el rostro de Simón, que lucía una sonrisa indescifrable.

Al instante, un escalofrío le recorrió todo el cuerpo.

—¡¿El tío Simón?!

¿Qué hora era? ¡¿Por qué había llegado junto con Kiara tan temprano?!

Si el tío Simón estaba allí... ¿cómo iban a seguir con su plan de acusar a Kiara y declararla culpable antes de que pudiera defenderse?

Pamela tragó saliva con dificultad.

Pero al segundo siguiente, sus pupilas se contrajeron violentamente al ver al hombre alto y de porte elegante que estaba parado en la puerta.

—Jo... Joaquín...

¿Qué hacía él ahí?

¿No se suponía que estaba en el país? ¿Por qué estaba en Aquilinia? Y encima, junto a Kiara...

¿Acaso... había volado hasta Aquilinia especialmente por Kiara?

Los ojos de Pamela se enrojecieron al instante. Su corazón se llenó de amargura, celos y pánico.

¡No podía permitir que Joaquín se enterara de que le habían tomado esas fotos y esos videos!

¡No podía destruir la imagen perfecta que él tenía de ella!

En comparación, Adriana no era tan astuta.

Al ver a Kiara, su temperamento estalló y sus ojos se inyectaron en sangre:

—¡Maldita zorra, todavía te atreves a aparecer!

—¡Tío Simón, eres demasiado injusto! —le gritó al verlo, incapaz de contener su furia—. ¡¿Cómo puedes ser su cómplice?! ¡Ayudas a esta perra a pisotearnos! Todos somos de la familia Quintana, ¡¿acaso no sabes la humillación que pasé ayer por su culpa?! ¡Por defender a esta cualquiera, ni siquiera te importa el prestigio de la familia!

Luego, su mirada se posó en el hombre de apariencia casi divina que estaba en la puerta. Al recordar que hace un momento sostenía la mano de Kiara...

Los celos la consumieron.

¡Era un hombre espectacular y estaba involucrado con Kiara!

Era la primera vez que su abuelo le ponía una mano encima.

¡Y lo había hecho por defender a Kiara!

—Abuelos, no se enojen —Kiara sostuvo a Silvia y, con un movimiento rápido, le dio un suave masaje en un punto clave de acupresión, aliviando la incomodidad en su corazón.

Luego miró a Marcos:

—Abuelo, tampoco te conviene alterarte tanto.

—Kiki, ¿qué está pasando realmente? —Silvia tomó la mano de Kiara—. Dicen que contrataste a unos mafiosos para obligarlas a competir en una carrera y a tomarse esas fotos. ¿Es verdad?

Aunque preguntaba eso, la actitud de los dos ancianos era clara: no creían ni una sola palabra de lo que decían Adriana y Pamela.

—No exactamente —explicó Kiara con voz suave—. Más bien, diría que cosecharon lo que sembraron.

Los rostros de Pamela y Adriana perdieron el color.

Adriana gritó descontrolada:

—¡Nos dejaste en este estado y todavía tienes el descaro de mentirles a mis abuelos en su propia cara!

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Indomable: No soy la chica que echaste