Después de saludarlos cortésmente, Armando se subió a su carro y se fue.
Viendo cómo su carro se alejaba, Samuel finalmente reaccionó, mirando a Orlando con una mezcla de asombro y emoción:
—Entonces, Armando y Paulina están engañando a sus parejas… ¡A la madre! ¡Qué fuerte está esto!
Orlando no dijo nada.
Hacía mucho que no veía a Armando y a Paulina interactuar en privado.
Pensaba que lo suyo no había llegado a nada, pero por lo visto…
Con cara de pocos amigos, se dio la vuelta y se subió al carro.
Samuel se apresuró a seguirlo, y solo en ese momento se dio cuenta de que Orlando no parecía tan sorprendido como él ante el asunto de Armando y Paulina.
Reaccionó de inmediato:
—¡Mierda! ¿Tú ya sabías esto?
Orlando guardó silencio.
Samuel subió al carro insistiendo:
—¿Desde cuándo? ¡Algo tan explosivo y no me habías dicho nada!
Orlando, con el rostro sombrío, siguió sin decir una palabra. Antes de que Samuel pudiera acomodarse bien, pisó el acelerador a fondo.
Samuel se llevó un susto de muerte.
Pero al ver la cara de Orlando, entendió enseguida que estaba preocupado por Mercedez y que le dolía por ella.
Al pensar en eso, se frotó la nariz, incómodo.
Sin embargo, un momento después recordó algo y dijo:
—Pero, viéndolo bien, si Armando y la señorita Mercedez terminan de verdad, ¿no tendrías tú una oportunidad? Eso sería bueno para ti.
Orlando apretó el volante con fuerza; su corazón dio un vuelco.
Claro que lo había pensado.
Solo que… ¿Armando y Mercedez realmente iban a terminar?
Después de un rato, como si recordara algo, Orlando habló:
—No es seguro que terminen. No vayas a andar contando esto por ahí.
Samuel:
—Está bien. Pero a Tito sí le puedo decir, ¿no?
—Puedes decirle, pero a Tito no le interesan estas cosas.
Diez minutos más tarde, el carro de Orlando se detuvo frente a un bar tranquilo.
Cuando entraron al salón privado, Tito Jacobo ya los estaba esperando.
Al verlos entrar, Tito percibió con agudeza que algo pasaba y preguntó:


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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Espectacular Transformación de la Reina AI
Super narcisista la Mercy, dios q me sacan y ese Orlando peor q un perro faldero...
Muy buena novela...
Muy emocionante, aunque Armando no se a que juega otra vez con Mercedes...