Federico se quedó callado un momento y luego soltó:
—Papá siempre ha admirado a quienes tienen agallas y saben moverse en el mundo de los negocios. Si no fuera así, no le daría tanta importancia a Eva. Si vas a rogarle a papá, lo más probable es que termines decepcionándolo. Quizás hasta empiece a ver a Sabrina con mejores ojos.
—Esteban, Sabrina también es hija de papá. Si ella demuestra que tiene un talento fuera de lo común, él también va a apoyarla. Si no fuera por el tema de las acciones originales, seguro que papá ya estaría impulsando a Sabrina.
Al escuchar esto, Esteban se quedó paralizado. Sabía que Federico tenía razón, pero se negaba a aceptarlo. Los ojos se le pusieron rojos de la rabia.
—¡Sabrina ni cabeza tiene! Todo lo que ha logrado es porque alguien la está asesorando desde las sombras —aventó con amargura.
Federico lo miró y le soltó:
—Esteban, los contactos también son parte del poder. Si papá se entera de que Sabrina tiene a alguien tan capaz apoyándola, ¿tú crees que no la va a valorar todavía más?
Esteban ya no pudo decir nada. Sabía que, en esta ocasión, había perdido por completo.
Federico, al ver la expresión derrotada de su hermano, intentó animarlo:
—Esteban, si perdiste la empresa, pues ya ni modo. Todavía eres joven, puedes volver a empezar. Aunque la compañía ya no esté a tu nombre, sigues teniendo tu puesto en el Grupo Ramos. Si te dedicas por completo allí, no tiene por qué irte peor que con tu propia empresa.
Esteban apenas pudo esbozar una sonrisa amarga. En estos tiempos, todo avanzaba tan rápido que el auge de los negocios ya había pasado. Volver a empezar no era tan fácil como sonaba.
Federico volteó a ver a Félix y le pidió:
—Félix, ayúdale a Esteban a ver las cosas con más calma.
Félix asintió:
—Cuenta conmigo, lo haré.
...
Al decir esto, la mirada de Ulises se apagó un poco. Si no hubiera sido por esos doscientos mil millones que Sabrina invirtió, él y Esteban no se habrían confiado, y no habrían cometido el error que permitió a Sabrina quedarse con la empresa de Esteban a ese precio.
Esta vez, Sabrina se había llevado la victoria de manera aplastante.
Eva no lograba entender:
—¿Por qué Sebastián querría ayudar a Sabrina? ¿Será que hicieron algún trato?
Ulises se rio con desdén:
—Sebastián es despiadado hasta el extremo, incluso más que yo. Ese tipo es como un lobo alfa, ¿tú crees que se pondría a colaborar con una inocente como Sabrina?
Después de descubrir quién era Sebastián, Ulises mandó a investigar su pasado. La familia Fonseca era sumamente reservada, casi nunca tenían contacto con personas de fuera. Además, cambiaban de líder tan seguido que casi nadie se enteraba de lo que pasaba dentro de esa familia.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...