Nicolás no era ciego ante las intenciones de Chiara.
—Chiara, no vayas a hacer ninguna locura que arruine los planes de Eva.
Chiara miró a su alrededor y bajó la voz.
—¿Acaso Eva y Federico no temen dañar los intereses del Grupo Ramos y ofender a los accionistas? Pues si no hacemos público el escándalo de Sabrina, no pasará nada. Si logramos nuestro objetivo, tendremos a Sabrina en nuestras manos. A partir de entonces, ella tendrá que hacer lo que queramos. No olvides que Sabrina tiene un hijo. Si la amenazamos con mostrarle esas porquerías a su hijo... seguramente accederá a todo. Eso sí sería ayudar a Eva de verdad.
Al escuchar esto, Nicolás frunció el ceño, sintiéndose un poco tentado.
Tenía razón. Si no filtraban el escándalo y se guardaban las pruebas, podrían usarlas para chantajear a Sabrina si intentaba hacer algún movimiento. De esa forma, él podría encargarse de todo por Eva, tal como lo hacía Ulises Hoyos.
Al ver la expresión de Nicolás, Chiara supo que había mordido el anzuelo.
Aprovechó para echarle más leña al fuego.
—Nicolás, no te preocupes, esto es idea mía. Aunque algo salga mal, no te verás implicado. Lo único que tienes que hacer es conseguir a alguien que pueda citar a Sabrina sin que ella sospeche. Del resto me encargo yo. No tengo grandes ambiciones. Cuando todo termine, te entregaré las pruebas para que la controles; yo solo quiero tener la oportunidad de estar con André.
Nicolás recordó que últimamente no había sido de mucha ayuda para Eva. Realmente deseaba demostrarle su valía, dejar de ser el don nadie que la amaba en secreto.
Pensando en eso, finalmente accedió.
—De acuerdo, pensaré en cómo ayudarte con eso.
Chiara bajó la mirada para ocultar el brillo perverso en sus ojos.
Eva no quería arriesgar los intereses de su familia, pero sí quería que ella se metiera en la cama de André, exponiéndose a la vergüenza. Incluso si André llegaba a casarse con ella después de eso, le sería muy difícil vivir con la frente en alto. Ella no era como Eva, capaz de hacer cosas tan desvergonzadas sin inmutarse.
Chiara ya lo tenía todo planeado. Aunque no expusiera el escándalo al público, se aseguraría de que André viera con sus propios ojos a Sabrina en la situación más denigrante posible.
¿Acaso a Sabrina no le encantaba proyectar videos? Pues ella pondría varias cámaras ocultas en esa habitación. Si no se podía subir a internet para que todos lo vieran, no importaba; se lo enviaría al hijo de Sabrina...

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...