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La Guerra de una Madre Traicionada romance Capítulo 1204

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Sebastián dudó un momento, pero al final se marchó.

Cuando la figura de Sebastián desapareció, Federico habló:

—Sabrina, ya nos enteramos de lo que pasó en Alemania. Hache mató a Quentin Fontaine de la familia Fontaine, y ahora ellos quieren que les demos una explicación.

Federico hizo una pausa antes de continuar:

—Sabrina, no puedes seguir protegiendo a ese tipo.

Sabrina respondió:

—Si ya saben lo de la familia Fontaine, entonces también deben saber lo que Quentin Fontaine me hizo, ¿o no?

Federico replicó:

—Sabemos a grandes rasgos cómo ocurrieron las cosas. Aunque Quentin Fontaine entró a tu cuarto, no llegó a hacerte nada. Además, cuando te encontraron estabas bien vestida y sin ningún rasguño.

Sabrina soltó una risita y preguntó:

—Entonces, ¿según ustedes, hasta que me pase algo malo sí puedo defenderme?

Federico frunció el ceño:

—No es eso lo que quiero decir. Lo que digo es que, aunque Quentin Fontaine cometió un error, no merecía morir por eso. Sabrina, sé cómo eres, tú no matas a nadie sin motivo.

Dirigió la mirada hacia donde Sebastián se había ido.

—Sabrina, ¿no te parece que tu guardaespaldas se está metiendo en asuntos demasiado personales? Ya cruzó la línea.

Esteban, que ya había tenido varios encontronazos con Sebastián y le tenía un odio tremendo, aprovechó la oportunidad para rematar.

—Ya lo dije, Sabrina y ese niñito tienen algo. Ese niñito mató a Quentin Fontaine solo porque se atrevió a molestar a Sabrina. Sabrina prefiere cargar con la mala fama, pero no deja solo a ese niñito. Me contaron que en Alemania, Sabrina y él desaparecieron juntos tres o cuatro días. Vaya uno a saber lo que estuvieron haciendo en ese tiempo…

Federico, viendo que Esteban se estaba pasando de la raya, lo interrumpió con voz cortante.

—Ya basta, Esteban.

Al final, Sabrina seguía siendo parte de los Ramos, y lo que le pasara a ella también afectaba a toda la familia.

Félix dijo en tono seco:

—Desde que Sabrina volvió, no deja de meternos en problemas. Ahora, la familia Fontaine nos exige que entreguemos al culpable de la muerte de su hijo. Si no lo hacemos, se van a convertir en nuestros enemigos de por vida. Y para empeorar las cosas, las familias que eran aliadas de los Fontaine están cancelando sus tratos con el Grupo Ramos. Si seguimos así, nos va a ir muy mal.

La familia Ramos siempre se había destacado por tener buenas relaciones. No solían enemistarse con nadie y mantenían lazos sólidos con casi todas las familias importantes de la región...

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